La jornada anunciada por Nicolás Maduro, en cadena de radio y televisión, que debió iniciarse el 3 de septiembre, no arrancó en los ocho municipios (Bolívar, Ureña, Junín, Libertad, Independencia, Panamericano, Rafael Urdaneta, Ayacucho y García de Hevia) de la frontera del Táchira con Colombia.
La razón: los dispositivos electrónicos que trabajan a través de una plataforma tecnológica no pudieron entrar en funcionamiento porque en la zona frontera venezolana no hay servicio de internet, a lo que se suman los constantes cortes en el suministro de energía eléctrica.
Administradores y propietarios de estaciones de servicio, quienes pidieron no ser identificados, revelaron que además de la entrega tardía de los equipos, no hubo capacitación ni detalles del funcionamiento por parte de los trabajadores de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
“Los equipos llegaron tarde. No hubo capacitación. El dispositivo es como un celular, funciona con internet, pero no lo pudimos instalar por dos razones: no tenemos internet y el banco Venezuela (único habilitado para tal fin) donde nos hicieron abrir una cuenta para asociar los pagos electrónicos del equipo, aún no nos ha suministrado el código para trabajar”, relató a EL COLOMBIANO la propietaria de una estación de servicio del municipio de Ureña.
El precio que tendrá la gasolina venezolana para “erradicar el contrabando” tal como lo anunció Maduro, aún no se precisa y representa la mayor inquietud para los venezolanos.
En recorrido realizado por EL COLOMBIANO, en los municipios fronterizos, conversamos con un oficial del Ejército venezolano quien se encontraba inspeccionando el funcionamiento del “plan piloto” y de manera extraoficial señaló que la gasolina subsidiada con el carné podría quedar a un costo de 10 bolívares soberanos (300 pesos) la de 91 octanos y 15 soberanos (450 pesos) la de 95, por cada litro. Mientras que quienes no posean el referido carné, tendrían que pagar 30 bolívares soberanos (900 pesos) por el litro de 91 octanos y 35 (1.050 pesos) por la de 95, en las estaciones de servicio internacional.
“Los conductores obligatoriamente deben tener el carné si quieren la gasolina barata. Quien no lo tenga pues le toca comprar en las estaciones de servicio internacional donde la gasolina será más cara”, aseguró el militar.
La huella dactilar y el carné, leídos a través de un sistema biométrico serán los mecanismos que activen las maquinas despachadoras de gasolina, recursos que a juicio del oficial venezolano “eliminará el contrabando”.