Canallas, trastornados, inestables. La lista de adjetivos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra los integrantes de las comisiones de Inteligencia del Senado y la Cámara de ese país fue larga, luego de que se filtraran a medios de comunicación nuevas pistas que darían cuenta de una posible injerencia de Rusia, China e Irán en las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre.
La información, considerada como clasificada, habría sido entregada a los congresistas en una sesión informativa de contrainteligencia a principios de agosto y el 7 de ese mes llegó a medios como Reuters, DW, CNN, Aljazeera y BBC, solo por mencionar algunos.
En consecuencia, Trump decidió este sábado que en adelante se cancelen las reuniones del Legislativo con la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (Odni). La determinación, tomada a tan solo dos meses de los comicios, fue respaldada el domingo por el jefe de ese despacho, John Ratcliffe.
“Estas filtraciones buscan crear una narrativa que simplemente no es cierta, sobre que de alguna manera Rusia es una mayor amenaza para la seguridad nacional que China”, manifestó el jefe de Inteligencia en entrevista con Fox News. Los congresistas seguirán teniendo acceso a los informes escritos, pero ya no podrán hacer preguntas a los funcionarios de la Odni para recabar más información.
El presidente del comité de Inteligencia en la Cámara, Adam Schiff, cuestionó la medida y la calificó de “sinsentido” y de “inconsistencia lógica” y acusó a la Casa Blanca de impulsar una falsa idea de que la interferencia rusa en las elecciones para ayudar a Trump “no era diferente de lo que están haciendo otros países”.
“Trump despidió al último director de Inteligencia Nacional por informar al Congreso sobre los esfuerzos rusos para ayudar a su campaña”, sentenció Schiff haciendo referencia a Dan Coats, quien fue reemplazado el 15 de agosto de 2019, tras ser destituido luego de acusar a Rusia de influir en la carrera por la Casa Blanca de 2016, citando informes hechos por el FBI y la CIA, argumentos que no convencieron a Trump.
Sobre Schiff, demócrata, Trump tuiteó afirmando que “es un inestable” y lo señaló como posible responsable de la filtración, aunque “otros también entregan información a los medios que hacen noticias falsas”.
Trump añadió que sin importar que también haya otros países probablemente intentando incidir en los comicios de noviembre, a los congresistas “les gusta la narrativa de Rusia, Rusia, Rusia”.
A la discusión se sumó el vicepresidente de Inteligencia del Senado, Mark Warner, quien dijo que la decisión de detener las reuniones informativas en persona es en realidad un “intento sin precedentes de politizar un tema, como es proteger nuestra democracia de la intervención extranjera, que debería ser no partidista”.
Pero por fuera de las confrontaciones políticas, las alertas de posibles interferencias extranjeras en las próximas votaciones han llegado desde los funcionarios técnicos. El exjefe del FBI Robert Mueller, advirtió públicamente que Moscú está retomando su campaña de 2016 para ayudar a Trump a ganar las elecciones, mientras que William Evanina, director del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad, dijo que China, Rusia e Irán estaban tratando de interferir, entre otros medios, con desinformación.