Israel propició, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, un fuerte bombardeo en la ciudad de Rafah, el ataque fue dirigido muy cerca de un campo de refugiados donde se encontraban, al menos, 500.000 personas desplazadas por la guerra.
Según información de la Defensa Civil Palestina, el ataque dejó un saldo de 45 personas muertas y 249 heridos, luego que un feroz incendio provocado por los bombardeos se tomara el campamento.
El ejército israelí se pronunció este martes y negó haber bombardeado directamente el campo de refugiados ubicado en Rafah. Anunciaron que el mortal hecho habría sido ocasionado por municiones o alguna otra sustancia como un combustible; lo que causó una explosión secundaria y el incendio que se propagó en el refugio de los desplazados en Rafah.
Netanyahu ya se había pronunciado frente a los hechos y calificó el ataque como un “trágico error” que hacía parte de su proceso de destrucción contra las fuerzas de Hamás.
Se refirió también a los llamados que le han hecho a pactar una tregua, frente a lo que dijo: “No ondearé ese tipo de bandera. Seguiré luchando hasta ondear la bandera de la victoria”.
La Defensa Civil de Gaza afirmó también en la tarde del martes, que un nuevo bombardeo israelí dejó 21 muertos y más de 60 heridos en un campo de desplazados de Rafah, aunque el ejército de Israel negó nuevamente haber atacado ese lugar.
El ejército israelí desmintió los reportes y aseguró que “no bombardeó la zona humanitaria de Al Mawasi”, ya que hace parte de una zona designada como espacio para acoger a los desplazados de Rafah, tras el inicio de la ofensiva terrestre en Gaza.
Ante los hechos ocurridos durante esta semana, Estados Unidos dijo que “no hay cambios” en su apoyo a Israel tras el ataque en la ciudad de Rafah. Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, declaró que no tenía “ningún cambio de política sobre el cual hablar” y que “el incidente simplemente había ocurrido”.
Por otra parte, pese a mantener su posición de apoyo al gobierno de Netanyahu, el Ministro de Relaciones Exteriores de Japón le dijo a su homólogo israelí que la orden de la Corte Internacional de Justicia es “legalmente vinculante” y pidió un “alto el fuego inmediato”.