Donald Trump participó en una “conspiración y encubrimiento” para ocultar un escándalo sexual en su campaña de 2016, había afirmado el martes la fiscalía de Nueva York al jurado, en los alegatos finales del primer juicio penal contra un expresidente de Estados Unidos.
Tras seis semanas de intensos debates y faltando menos de seis meses para las presidenciales de noviembre, el juicio en el que está acusado de falsificar documentos contables para encubrir el pago a una exactriz porno a cambio de silencio, finalizó con el expresidente hallado culpable este jueves 30 de mayo.
El fiscal Joshua Steinglass presentó los argumentos finales de la acusación el martes pasado después que la defensa del expresidente insistiera en su inocencia y dijera que el caso está basado en mentiras.
Steinglass pidió al jurado “desconectarse del ruido e ignorar las distracciones”. “Si lo han hecho, verán que se han presentado fuertes evidencias de la culpabilidad del acusado”, afirmó el fiscal.
La fiscalía sostiene que el 45º presidente de Estados Unidos (2017-2021) falsificó documentos contables de su empresa, la Organización Trump, para ocultar un pago de 130.000 dólares a la exactriz porno Stormy Daniels y evitar un escándalo sexual al final de su campaña de 2016, cuando venció por un estrecho margen a Hillary Clinton.
El fiscal Steinglass dijo que la versión de Daniels sobre la aventura -que se remonta a 2006 y cuyos detalles fueron expuestos por la actriz durante el juicio- fue lo que “motivó” la comisión del supuesto delito, pero “el caso, en esencia, es sobre una conspiración y un encubrimiento”.
“Su historia es confusa, hace que la gente se sienta incómoda escuchándola”, afirmó. “Esa es la exposición ante el pueblo estadounidense que el acusado quería evitar”, añadió el fiscal.
Uno de los hombres clave para entender el caso es Michael Cohen, exabogado y antiguo hombre de confianza de Trump, devenido hoy en su principal acusador.
Cohen afirmó que por orden de Trump le pagó a Stormy Daniels de su propio dinero “para garantizar que la historia no saliera a la luz y no afectara las posibilidades de Trump de convertirse en presidente de Estados Unidos”. Según la acusación, le reembolsaron el dinero, registrándolo como “honorarios legales” en las cuentas de la Organización Trump.
Sin embargo, durante todo el caso, el abogado de Trump, Tood Blance, sostuvo que el exmandatario y empresario era inocente y que los testimonios de Cohen eran falsos “puras y simples mentiras”.
No obstante, el fiscal Steinglass replicó diciendo que el testimonio de Cohen no es la totalidad del caso y que hay “una montaña de evidencias” que corroboran la culpabilidad del expresidente.