Un tatuaje en el brazo fue la pista clave para que las autoridades españolas lograran establecer que el cuerpo que hallaron enterrado en el jardín de una finca del municipio de Siero, cerca de la ciudad de Gijón, en la comunidad autónoma del Principado de Asturias, era el del colombiano Jhon Jairo Pérez Chavarro.
El hombre estaba desaparecido desde el pasado 25 de marzo. La última vez que fue visto fue cuando compartía con un grupo de personas cercanas, entre las que estaba uno de sus hermanos, en una fiesta que hicieron en una finca.
Después de eso, el núcleo familiar del hombre de 52 años, compuesta por su esposa y dos hijas, vivió en la zozobra de no saber nada de su paradero. Al ver que no se volvió a comunicar, decidieron poner el denuncio de su desaparición.
“Altura de 167, centímetros, peso de 70 kilogramos, textura corpulenta y un tatuaje en su brazo derecho con la palabra ‘Stephania’”, decía el cartel en el que se supo de su desaparición.
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¿Cómo fue el hallazgo del cuerpo?
La Policía española interrogó a los familiares del hombre, que llevaba pocos meses viviendo en la ciudad de Oviedo, al norte de España, lugar donde trabajaba en una empresa de limpieza, y descubrieron algunas inconsistencias en las versiones que entregaron, según reportó el diario El Tiempo.
Por ese motivo, las autoridades empezaron una investigación en el último lugar en que fue visto con vida el ciudadano colombiano.
Ese esfuerzo dio fruto, aunque no fue fácil. De acuerdo con los testimonios que le dieron los vecinos del lugar donde fue hallado el cuerpo a la agencia EFE, el 7 de mayo empezó un movimiento policial intenso en la zona. Al día siguiente, llegó personal con máquinas especializadas para remover tierra como una excavadora.
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Encontraron el cuerpo. Según la información que se conoce, tenía señales de violencia, que fueron las que condujeron a la muerte. Sin embargo, ya sufría un alto grado de descomposición, por lo que los rasgos del rostro no eran fáciles de percibir. Fue por el tatuaje en el brazo que supieron de quién se trataba.
Este viernes 10 de mayo, de acuerdo con información que publicó el diario local El Comercio, las autoridades, que manejan la hipótesis de que el crimen sucedió por una pelea familiar, capturaron a dos personas cercanas. Uno de ellos es su hermano.
Los hombres fueron llevados ante el juzgado de primera instancia e instrucción 1 de Siero para que respondan por el crimen. Sus testimonios, así como la autopsia a la que fue sometido el cuerpo de Pérez, podrían ayudar a que se reconstruyan los hechos.