El balance de víctimas del terremoto de Birmania ya supera los 3.300 muertos, anunciaron este sábado medios estatales. El sismo del 28 de marzo arrasó edificios y destruyó infraestructuras en todo el país, provocando 3.354 muertos y 4.508 heridos, con 220 personas desaparecidas, según nuevas cifras publicadas por los medios estatales.
Más de una semana después del desastre, muchas personas siguen sin refugio, obligadas a dormir a la intemperie porque sus casas quedaron destruidas o porque temen nuevos derrumbes.
Las Naciones Unidas calculan que más de tres millones de personas pueden haberse visto afectadas por el terremoto de magnitud 7,7, en un país que ya sufría las consecuencias de cuatro años de guerra civil.
“La destrucción es asombrosa”, escribió en X Tom Fletcher, el máximo responsable de asuntos humanitarios y ayuda de la ONU. “El mundo debe unirse detrás del pueblo de Birmania”, añadió.
Birmania está en manos de una junta militar dirigida por el general Min Aung Hlaing desde el golpe de Estado de 2021 que desató una guerra civil.