El empresario israelí Adam Neumann, exCEO de Wework, ahora trabaja en un nuevo start up, la empresa que recientemente fundó, llamada Flow, que aún sin ser lanzada, ya cuenta con una financiación de 1.000 millones de dólares. Su primer start up, Wework, que se dedicaba al alquiler de oficinas, fue creada en 2010 y en 2019 terminó siendo uno de los mayores colapsos de una compañía de alto nivel.
Los inicios de Wework se dieron en un edificio vacío de Brooklyn, allí se reunía con su socio Miguel McKelvey y donde surgió la gran idea de negocio: ofrecer el espacio a las personas que quisieran ocuparlo de manera temporal, lo que también se conoce como zonas co-working.
Esta idea resultaría con el nacimiento de la empresa WeWork, que abrió sus primeras oficinas en Little Italy, Nueva York, y continuó su expansión en 120 ciudades de 40 países alrededor del mundo. Neumann contaba con socios importantes como el japonés Masayoshi Son, dueño de SoftBank, contribuyendo a que la empresa se convirtiera en la start-up con más valor de Estados Unidos.
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Del éxito de WeWork, estando en la cima, comenzó a formarse el imperio “We”, otros negocios no relacionados con el coworking. Por ejemplo, se crea WeLive, una vivienda comunitaria; WeGrow, la escuela en la que el empresario matriculó a sus hijos; y Rise by We, una cadena de gimnasios.
Sin embargo, Neumann comenzó a ser un empresario excéntrico, el cual en las oficinas se paseaba descalzo, instaló una piscina de inmersión y e incluso tuvo una sauna de infrarrojos en su despacho. Estas actividades extravagantes comenzaron a aumentar sospechas en los inversores sobre si realmente valía los US$47.000 millones en los que WeWork estaba valorizado.
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Ante la desconfianza del mercado por Wework, la empresa decide no salir a la bolsa. Luego, con la renuncia de Neumann como director ejecutivo, la verdad no se hizo esperar. La empresa salió a la bolsa en el año 2021 y se descubrió que la valoración de WeWork ya se había rebajado a US$9.000 y en 2022 apenas alcanzó los US$4.100 millones.
Pese a la situación, Neumann es un emprendedor persistente y ha vuelto con un nuevo proyecto: Flow. Aunque no se sabe mucho sobre la nueva empresa, estará relacionada con las viviendas de alquiler.
Una importante firma de riesgo Andreessen Horowitz, que en el pasado apoyó a reconocidas empresas en sus inicios como lo fue Facebook y Airbnb, ahora apoya al empresario invirtiendo US$350 millones en su nueva idea de negocio.
Flow, la empresa valorada por 1.000 millones y que estaba destinada a salir en 2023, aún no ha sido lanzada. Algunos cuestionan el apoyo hacia el Neumann, que aún posee alrededor del 10% de WeWork, y lo tildan como un “fracaso espectacular”. Sin duda, el mundo empresarial está a la expectativa para ver si el proyecto Flow termina con un destino similar al de Wework.