Cuando Juan Carlos Arango se mete algo en la cabeza, no hay poder humano que lo haga cambiar de parecer. Este ciclista aficionado paisa confiesa que sus allegados le preguntan, tras cada reto que emprende, si está loco. Pero esa misma preocupación que muestran hacia él, algo que ve como un gesto de cariño y protección, le permite demostrar que los obstáculos, por más duros que parezcan, se pueden superar con disciplina, planeación, amor y responsabilidad.
Si Juan Carlos enviara su hoja de vida a un reality de súper humanos, esta no pasaría desapercibida. Sin embargo, el propósito de este hombre obstinado, aunque lleno de convicción, es ser ejemplo de superación e inspiración para quienes lo identifican por medio de la bicicleta, esa que le ha dado vida en las adversidades.
Tiene 43 años, pero se siente como un muchacho de 20. Se le ve con tanta vitalidad y energía que hace olvidar que sufre un síndrome en el que sus plaquetas se autoconsumen, y tras el cual estuvo en quimioterapia oral en 2017.
Debido a esa situación cambió sus hábitos de vida, y la cicla, como dice, fue una de sus mejores aliadas en su nuevo camino. Pesaba 122 kilos y ahora está en 79.
Para terminar la primera fase de ese ciclo de rebajar de peso, Juan se trazó como meta completar un doble Everesting (ver gráfico), que consiste en realizar ascensos repetidos en una montaña hasta alcanzar la altura total acumulada de dos Everest, es decir, 17.696 metros de desnivel. Reconocidos corredores ya se le han medido hacer el Everesting, entre ellos Alberto Contador, Emanuel Buchmann, Lachlan Morton y Ronan McLaughlin.
Recorrido y fecha
En “esa locura”, como él la describe, intentará escalar el Alto de Las Palmas en 22 veces, partiendo desde el Club Country y terminando en el centro comercial Viva. Recorrerá 11,4 km en cada subida. Juan Carlos desafiará el evento de resistencia desde el 13 de octubre, a las 4:00 de la mañana, hasta el domingo 15 al mediodía.
En compañía de Camilo Roa, su nutricionista, y con marcas aliadas como Gorigogo y Uranium (de Rigoberto Urán), Inbike (cremas musculares), Wakeup (alimentación), Wellox (terapia respiratoria), Power club (gimnasio), entre otras, se entrena desde enero para desafiar la emblemática cumbre de Medellín.
“Primero aprendí a comer sin hacer dieta, pero sí teniendo un buen plan de entrenamiento y así enamorarme más del proceso”, señaló el pedalista, quien entendió que el poder de la mente puede ser más fuerte que las propias piernas.
Así fue como terminó, sin acompañantes, pesando más de 100 kilos, su primer reto en ruta, que fue Topos, por el Oriente antioqueño, lo que le sirvió para darse cuenta de que por más difícil que parezca, sí puede lograr lo que se propone.
Desde ese momento empezó a escalar los altos más duros del departamento. Intentó coronar unas cuatro veces Palmas hasta que lo logró, registrando esa primera vez (2018), y hasta caminando, 3 horas y media en el trayecto. “Me decían: ‘gordito, vamos para este lugar, ¿se apunta?’ Y yo les respondía que si me tenían paciencia, allá les llegaba”. Ahora, con un buen plan de entrenamiento, descanso, sana alimentación y una fortaleza física y mental admirables, Arango espera terminar el doble Everesting.
“Esto solo es el reflejo de repetirme en mi mente que no hay nada imposible. Con lo que hago, ayudo a que muchas personas tomen la decisión de mejorar”.