La riqueza está en el agua, el oro, el cobre, la plata, la palma de cera, el banano, la caña, el petróleo, la ganadería y el turismo. Y todos esos recursos, en bruto, emanan y se nutren de la tierra. De las llanuras araucanas y sus páramos, de los valles del río Cauca y del Sinú, de la selva chocoana, del gran Urabá, de los bosques, serranías y explanadas del Meta y del macizo colombiano.
Esas tierras recorrimos y esos diamantes en bruto encontramos, moldeados por el pulso de miles de campesinos, víctimas de 50 años del conflicto armado, que también atestiguamos en esas zonas.
Con cuatro periodistas y cuatro reporteros gráficos, nos internamos en lo más profundo de cinco regiones, en los cuatro puntos cardinales, para hallar los secretos y disputas por la tenencia de la tierra en el país.
En total fueron 31 días de viaje: 744 horas de trabajo por carreteras hechas polvo y pantano, al sol y al agua, en bote, moto y taxi; al lomo de burro y a caballo. 744 horas con los ojos y los corazones abiertos para conocer a quienes labran la tierra y otros que hacen con ella la razón de su guerra.
Esta es la apuesta de El Colombiano para explicarle al país el rostro de lo que se discute en La Habana entre el Gobierno y las Farc: el desarrollo agrario.
Tanto académicos, políticos, empresarios y el gremio agrícola, saben que el futuro del país y la solución del conflicto armado, pasa por resolver todas las disputas agrarias. Desde su uso, redistribución, hasta la salida efectiva, aún no encontrada, al problema del narcotráfico.
Según el Ministerio de Agricultura, en el país fueron despojadas, a sus legítimos dueños, seis millones de hectáreas.
El Gobierno se puso la meta de restituir 2 millones. Solo en el departamento del Meta, el Estado tendría que responder por un millón de hectáreas que fueron despojadas por las Farc y las Auc.
Mañana, en nuestra primera entrega, sobre la tierra en Meta, haremos una radiografía de este fenómeno.
Una región donde pocas manos concentran el mayor número de hectáreas de tierra: "En esos llanos de tierras azafrán crecen desde hace un par de años, grandes plantaciones de caucho y palma de aceite, la nueva vocación económica. Mientras tanto, la oficina de la Unidad de Restitución del Meta ha recibido 1.800 solicitudes de restitución. En trámite están 150, que son unas 25.000 hectáreas. Están demandadas 16.000 hectáreas de tierra. No hay más grandes territorios solicitados en el país, territorios en los que vivió Nelsy, una mujer desplazada cuatro veces". Un gran reportaje, una gran apuesta. Este domingo.
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