Por las venas de Alfredo Gutiérrez corre música en vez de sangre. De no ser así no llevaría medio siglo cantando y poniendo a bailar a los colombianos.
Está próximo a cumplir 70 años y lo afirma feliz, porque "soy el artista más longevo vigente de Colombia, pues vivo componiendo y mis canciones pegan".
Y no está chicaneando, porque desde que sorprendió con su voz y acordeón en los Corraleros de Majagual, en los sesenta, no ha dejado de componer y cantarle al aguardiente, las mujeres, los cabellos y a la vida.
Este sucreño, que se inició en las corralejas de Sincelejo y tuvo que hacer "llorar" su acordeón en los buses de Bogotá y Barranquilla para conseguir la medicina que aplacara el cáncer cutáneo de su padre, también se considera un "juglar viviente".
Eso le da estatus al dueño de la única triple corona en el Festival de Valledupar, pero también lo tiene sufriendo porque "han desvirtuado la esencia del vallenato, que es una manifestación de amor y no cantar por ganar plata como sólo lo hacen los muchachos de hoy".
¿Por qué usted resultó cantante?
"Mi papá, quien se llamaba Alfredo Enrique Gutiérrez Acosta, fue de los primeros sabaneros que vinieron a tocar acordeón a Barranquilla, pero nunca grabó".
¿Cómo empezó?
"Al comienzo de los 60 Aníbal Velásquez pegó con guaracha cubana y son, motivando a Toño Fuentes a preguntarle a Calixto Ochoa por un muchacho que tocaba en las fiestas de toros y cantinas, y él le dijo que vivía en su casa, era rápido para tocar cualquier ritmo y se llamaba Alfredo Gutiérrez".
¿Con cuáles canciones arrancó?
"Toño le dijo a Calixto y César Castro que yo tocara el acordeón y ellos cantaran, pero arranqué con el porrito Majagual y le gustó al viejo, pero como no era conocido bautizó el grupo Calixto y su conjunto, en el que cantamos La ombligona, El Jilgueritoy La Paloma guarumera . Fue todo un éxito y entonces empezamos a cantar ya como los Corraleros de Majagual".
¿Y después qué pasó?
"En 1965 pasé a Sonolux y no pude usar el nombre de los Corraleros, una verdadera Fania colombiana por darle vida a artistas inolvidables como Lisandro Mesa, Calixto Ochoa, Julio Erazo, César Castro y Chico Cervantes. Fue ahí donde nació la agrupación Alfredo Gutiérrez y sus estrellas, grabé mi primer gran éxito La banda está borracha. Sin embargo, en 1968 me fui para Codiscos y comenzó allí la gran etapa del vallenato conmigo al poner en circulación el long play La Cuñada y el tema Cabellos largos ".
¿A qué le canta?
"A los cabellos, ojos, mujeres, parranda y a la fiesta".
¿Cuál es su secreto para mantenerse vigente?
"No dejar de componer, tener temas para la posteridad y sacar canciones para todas las generaciones, prueba de ello La Mujer que no joda es machoy El Diario de un crudo. Trato de que mis canciones no pasen de moda".
¿Por qué es el único con tres coronas vallenatas?
"Porque soy el más atrevido. Me gusta innovar y hacer locuras, aunque por ello una vez prohibieron que me moviera en la tarima y ahora le pusieron límite a la edad de los artistas: 50 años. Pese a ello, en Valledupar los únicos ídolos continuamos siendo Diomedes Díaz y yo".
¿Por qué hizo especial el vallenato?
"Pienso que la música es como el agua, ya que si se estanca se pudre. Pero tampoco se le puede quitar la esencia para no dañarla. Mi secreto fue dejarle un 50 por ciento del néctar vallenato a la fusión con aires parranderos con un acordeón para el gusto colombiano".
¿Usted por qué se mantiene y los nuevos desaparecen rápido?
"Porque ellos se meten a cantar por mejorar su nivel de vida sin llevar el vallenato en la sangre".
¿Ha tenido dos mujeres a la vez como la canción?
"Creo que tuve hasta 24, pero antes de casarme con la mujer que me hace feliz y me dio dos hijos".
Cuente una de tantas claves personales.
"No me pongo a hacer las canciones, me nacen. Soy el único artista en el mundo que no ensaya, por eso mis músicos son únicos".
¿Cómo se define?
"Un verdadero juglar y los juglares no volvemos a cantar una canción igual".
¿Qué es el vallenato?
"Una expresión, una manifestación y la verdadera carta de amor".
¿Y de su heredero qué?
"Nadie es heredero de nadie, ni nadie es mejor que otro. La diferencia está en el estilo y por eso creo que no ha nacido mi sucesor".
¿Dejará de cantar algún día?
"Nunca, porque yo en vez de sangre tengo música en las venas".
¿Qué le genera orgullo?
"Llegar a 50 años de vida artística y estar vigente".
¿Es un hombre feliz?
"Parcialmente".
¿Y por qué?
"Porque así tenga con que vivir bien de la música el resto de mis años, debí nacer en Medellín y ser un ídolo internacional como Shakira y Juanes. Lo tengo todo para ser un Vicente Fernández, pero no nací en México, sino en la Costa, donde a veces no valoran mis canciones y mi trayectoria".
¿Con qué sorprenderá?
"Pienso hacerle unos arreglos a la canción del DIM y pronto sacaré los 100 clásicos de Alfredo, con tres temas nuevos: El parce goterero, Soyla y Vallenato en el Olimpo".
Pico y Placa Medellín
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