Sin los aplausos habituales del público ni las voces de aliento y admiración, pero con el mismo entusiasmo, orgullo y tesón de siempre los silleteros cumplieron con su cita anual.
Esta vez no recorrieron las calles de Medellín, no cruzaron por las avenidas Oriental, San Juan o Guayabal, lo hicieron en su terruño, en Santa Elena. Aunque en el desfile solo pudieron estar 55 de los 510 silleteros inscriptos, por las restricciones por la pandemia de coronavirus. Las flores lucieron como lo han hechos desde hace 63 años.
La jornada comenzó a las 8:00 a.m., en una mañana gris y fresca, con la premiación de las mejores silletas en las distintas categorías .
Las ganadoras
El gran vencedor fue Francisco Orlando Quintero, de la vereda Barro Blanco, que tras ganar en la categoría de Silleta Artística fue declarado el ganador absoluto. “No debemos perder la alegría ni la esencia”, declaró Quintero, que se quedó sin palabras para describir su emoción.
El silletero no pudo contener las lágrimas en el momento que escuchó su nombre como el triunfador. “Es la mejor manera de mostrarle a Medellín, Antioquia y Colombia que vamos a volver a florecer, que vamos a estar bien, que vamos a recuperar la alegría”, dijo.
18 personas, entre ellas la Ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez Camacho, y la Secretaria de Cultura de Medellín, Lina Gaviria, fueron las encargadas del juzgamiento.
En la categoría de Silletas Tradicionales llegaron 10 finalistas, de los que primero se seleccionaron 5, para definir el gran ganador, que fue John Jairo Grajales, de la vereda El Porvenir, que por cuarto año consecutivo se alzó con el premio.
“Ser campesino me llena de orgullo, es un elogio y satisfacción”, fueron las palabras de Grajales, al momento de recibir la distinción.
En la categoría Monumental, el gallardete fue para Boris Mauricio Sánchez, de la vereda San Ignacio, que justo a la hora recibir el premio sacó un pañoleta con la imagen estampada de la Virgen María, a la que le agradeció este premio.
Y desde la vereda El Placer llegó doña Ana Lucía Atehortúa con la silleta Emblemática ganadora en la que sobresalía la frase, “Si apoyamos el campo, florecerá la vida”.
En la jornada también fueron premiadas la Silleta Comercial (Bureau de Medellín), para Julián Darío Alzate; Silleta Junior, con Kevin Grajales, de 17 años de edad, y en la categoría infantil la vencedora fue Valery Sánchez Hincapié, de la vereda San Ignacio.
Por el parqueadero
Tras la emoción de entrega de los gallardetes, los 55 campesinos subieron sobre sus espaldas las silletas e hicieron un recorrido de 250 metros dentro del parqueadero del Parque Arví, sin la presencia del público, aunque muchas personas desde la distancia, sobre árboles y tarimas improvisadas, observaron el recorrido pese a las barreras que los separaban del sitio.
Aunque estaba previsto que solo dieran dos vueltas sobre el circuito, ellos decidieron prolongar su marcha por una par de giros más.
Sobre las dos de las tarde, las silletas fueron desplazadas, en planchones, hasta Plaza Mayor desde donde partió un recorrido por los diferentes barrios de la ciudad. Los medellinenses desde las balcones, aceras y esquinas aplaudieron el paso de estas obras de arte. Además de las flores, los grandes protagonistas fueron los tapabocas. Los silleteros cumplieron con creces su compromiso con Medellín y el mundo.
510
silletas participaron, de las que fueron preseleccionadas 55 para el desfile.
63
años consecutivos cumple el Desfile de Silleteros, esta vez en Santa Elena.