El entrenador paisa relata cómo descubrió a la atleta, quien está cerca de consagrarse campeona olímpica.
“Cuando veo a Caterine triunfar se me eriza la piel y me dan ganas de llorar de felicidad. Y saber que un día la eché del estadio de atletismo Santiago Santacruz Rambay de Apartadó porque en ocasiones se pasaba del límite; debía aprender la lección y entender que la indisciplina no era el camino indicado para llegar al éxito, y lo comprendió.
Alegre, soñadora, dedicada, recochuda, pero sobre todo talentosa, así recuerdo a la deportista, quien me dejó con la boca abierta la primera vez que la vi competir.
La historia con ella comenzó en el año 1997. Como de costumbre, haciendo chequeos por los colegios del municipio, llegamos a la institución educativa San Francisco de Asís, donde estudiaba.
Se presentó a las pruebas de velocidad (60 metros), tenía...
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