El rostro de Damián Alcázar se ha visto en muchas producciones latinoamericanas como El crimen del padre Amaro, La ley de Herodes, Capadocia y Magallanes e internacionales como Narcos o Las crónicas de Narnia: el príncipe Caspian.
Con su voz ha hecho documentales y ahora un pódcast, Fausto, que se escucha en Spotify y que como le contó a EL COLOMBIANO vía Zoom, “es un ejercicio extraordinario, pero con hechos terribles (narra crímenes reales), ya se imaginarán, pero me gustaría hacer cosas mucho más luminosas y festivas”.
Y esa oportunidad llegó gracias al canal History y una serie documental que se verá hasta el 10 de octubre, todos los días a las 10:35 p.m. en el que Alcázar será el narrador.
20 años de historia
Lo más duro para el actor fue relatar algunos hechos tan severos ocurridos de 2000 a 2020 para este programa, “el impacto casi siempre se da por los sucesos brutales. Los atentados a las Torres Gemelas por ejemplo, la Primavera Árabe, los terremotos, el tsunami”, pero hubo otros positivos que también disfrutó, como “la firma del acuerdo de paz en Colombia, me encantó narrarlo, el intento de llegar a la pacificación de su hermosísimo país y que se merece ya vivir en armonía, tranquilidad y bonanza para todos, no para unos cuantos, para todos. Las hazañas deportivas también me tocaron”.
Al hacer una retrospectiva de dos décadas en la historia de la humanidad analiza ese mismo periodo para el cine mexicano y hace un balance entre dos vertientes, una que es la alta calidad de sus producciones y otra la necesidad de más salas para ver cine internacional, “que podamos ver más en México buenas películas, cintas colombianas, chinas, de Irán, Corea, Brasil, Argentina, que se vea, para eso es el séptimo arte”, afirma.
Su trabajo
Recuerda, al hablar de 20 años, pero de las producciones de su país, su paso por la cinta La ley de Herodes en 1999. “En ese momento nos quitamos de encima el terrible peso de la censura oficial y de paso la autocensura y ahora se puede hablar de lo político sin problema y la calidad de los diferentes proyectos cinematográficos de México es buenísima”.
Conocedor de los procesos que ha tenido el gremio audiovisual internacional (es actor desde 1985) ve con buenos ojos la llegada de las plataformas porque “elevan el nivel y exigen mejor calidad”. Añade que en México ya no hay tantos “culebrones espantosos” y que las propuestas se vuelven más universales.
De Narcos explica que fue una serie con una visión muy norteamericana de los hechos, “quizá deberían inmiscuirse más en su responsabilidad”, pero destacó que con este trabajo de Netflix evidenció el fenómeno mundial de las plataformas. Caminando el año pasado por Praga, República Checa y Lisboa en Portugal se le acercaron jóvenes de varias nacionalidades, “coreanos, españoles y alemanes y me decían: ‘usted es Rodríguez Orejuela’, sí yo soy, les respondía (risas), bastante impresionante”.
Actualmente está terminando una serie turca de la que luego dirá su nombre, está a la espera del estreno del filme peruano Ronnie Monroy ama a todas, y “de que el director colombiano Carlos Moreno me invite, que me tiene un guion desde hace mucho tiempo y no lo hemos podido levantar”.
Dice que quiere conocer Putumayo, Guajira y Buenaventura, lugares que no ha podido visitar, “de resto hasta Chocó he ido”, y agrega que desde la primera vez que estuvo aquí quedó fascinado, “viviría feliz de la vida en Colombia, es extraordinario” y mientras se da el regreso anhela comerse de nuevo una bandeja paisa, “bueno, mejor media”, concluye entre risas.
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participaciones como actor se cuentan de Damián Alcázar en Internet Movie Database.