Aunque han pasado muchos años desde su estreno, Pasión de Gavilanes es la novela más vista en la actualidad en la televisión colombiana y en la plataforma Netflix, y detrás de ella está el nombre de Julio Jiménez, el libretista que cambió las historias de amor tradicional en los dramatizados por tramas llenas de suspenso e intriga.
Desde su debut en la pantalla chica, en 1975, de la mano del director Bernardo Romero Pereiro, con la telenovela La feria de la vanidades, marcó un estilo y sello propio. “Es conocido como el maestro del suspenso y el misterio, porque sus historias están marcadas por elementos dramáticos muy sorpresivos desde lo oculto y lo prohibido”, comenta el periodista y coleccionista de telenovelas Carlos Ochoa, al señalar que en los libretos de Jiménez aparecen cementerios, buhardillas y áticos “al mejor estilo de Alfred Hitchcock”.
En los últimos 45 años (hoy tiene 72 años) ha escrito 19 guiones para telenovelas, a la vez que ha reescrito ocho más de sus libretos para nuevas adaptaciones.
La Abuela (1979), Los Cuervos (1984), Lola Calamidades (1987), Por qué mataron a Betty si era tan buena muchacha (1989), Las Aguas Mansas (1994) y Paquita Gallego (1998) son solo algunos de los títulos que por su alto rating y recordación quedaron en la historia de la televisión.
Un sello
Al hablar de las claves del éxito de estas producciones, el libretista César Augusto Betancur, más conocido como Pucheros, dice que a diferencia de la mayoría de dramatizados, a los personajes de Jiménez no los mueve el amor, sino el odio y la venganza. Cita el caso de los hermanos Reyes, en Pasión de Gavilanes, que llegan a la hacienda a vengar la muerte de su hermana, pero se enamoran de las Elizondo.
“Julio logró algo maravilloso y es que sus historias tienen su sello, uno con solo verlas saben que son de él. Ese man es un berraco”, señala Betancur, al que le sorprende el boom de esa producción, “porque uno creería que el suspenso ya no está de moda en las telenovelas, porque el nuevo sello de nuestros dramatizados es el humor”.
El también libretista Miguel Baquero añade que otra de las claves de este éxito está en las historias, más allá de la cuota de suspenso, es que son una invitación para acompañar a los protagonistas “a descubrir todo lo que se esconde detrás de la fachada de familias perfectas. Julio nos convierte en voyeristas y cómplices de todos ellos”.
Baquero comenta que otra razón es la atmósfera sombría, el lado secreto de los hechos que acompañan cada escena. En una entrevista que publicó RTVC, en un especial de series documentales, reveló que su imaginación fue siempre activa desde niño, gracias a la lectura de las tiras cómicas de los periódicos, a la vez que definió su estilo narrativo como “dramático con humor negro”.
Muy estricto
Carlos Ochoa recuerda que Jiménez exigía que los libretos fueran interpretados de manera textual por los actores, “se molestaba si un artista no se apegaba a las líneas, tanto así que sacaba (mataba) al personaje de la historia”.
La anécdota la corrobora la actriz Natasha Klauss, que interpreta a Sarita Elizondo en los Gavilanes, quien recalca que los guiones estaban escritos con un lenguaje muy puro y clásico, nada informal, tanto así que muchas veces ponían en aprietos a sus colegas.
César Augusto dice que en la década de los 90 del siglo pasado, los libretistas “eran los reyes”, los que decidían qué se hacía y qué no. Anota que hoy las decisiones las toman muchas personas y los libretistas no influyen tanto.
Y aunque las dos últimas historias de Jiménez, Madre Luna, con Amparo Grisales (2007), y Luzbel (2001), no tuvieron un rating alto como si lo hicieron En cuerpo ajeno (1992), Las aguas mansas (1994), La viuda de blanco (1996) o Paquita Gallego (1998), hoy su nombre vuelve a sonar, de cuenta del nuevo éxito de Pasión de Gavilanes.
Dramatizados con las temáticas que el libretista impuso hace 30 años ya poco se ven en la tele nacional, el último fue El Fantasma Gran Hotel en 2010, escrita por Ana María Londoño, Andrés Salgado y Rafael Noguera. Hoy el humor y las bionovelas desplazaron a las tramas de suspenso, los enigmas y las historias sobrenaturales, con seres que regresan de la muerte a cobrar venganza como las Julio Jiménez .
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remakes se han hecho de Las aguas mansas, que dio origen a Pasión de Gavilanes.