No hay duda: la película Barbie es uno de los fenómenos culturales de los últimos años. Con poco más de un mes en taquila, el largometraje, protagonizado por Margot Robbie y Ryan Gosling y dirigido por Greta Gerwig, ya tiene a su favor cifras que harían de enrojecer de la envidia a cualquier productor audiovisual. Barbie ya es el filme más taquillero de la historia dirigido por una mujer y, además, está en la lista de los títulos que, a punta de entradas de cine, han superado el listón dorado de los mil millones de dólares.
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Y este es un récord que no resulta fácil de igualar. Ahora los hábitos de consumo audiovisual han cambiado, al punto que la mayoría de los espectadores prefiere esperar que las películas de moda lleguen al catálogo de una plataforma de streaming para verlas en la comodidad de la sala de la casa. Sin embargo, de tanto en tanto alguna producción despierta el interés, de tal modo que la gente acude masivamente a las salas de cine.
Esos son los casos de Barbie y de Oppenheimer, el filme que hizo Christopher Nolan sobre la vida del líder del proyecto Manhattan, que desembocó en la fabricación de la bomba atómica.
En la más reciente medición Barbie había recaudado en taquilla algo más de 1,040 millones de dólares, cifra que la ubica por encima del rendimiento económico de dos clásicos del cine infantil: Buscando a Dory y Mi villano favorito. Sin embargo, el camino de la película inspirada en la famosa muñeca de Matell todavía es largo hasta llegar a la cima absoluta de las películas más taquilleras de la historia, distinción que tiene Avatar, con 2.923 millones de dólares.