Lo que Sara López ha hecho en el tiro con arco mundial es tan grande que muchas veces alcanzar una presea de plata o de bronce en un certamen internacional es visto como una derrota, lo cual, como confiesa, le ha generado frustración.
Con su talento, la risaraldense se convirtió en sinónimo de triunfo, pero algunos no entienden que es humana y que hay otras rivales que se esfuerzan para vencer y dejar un legado como lo ha hecho ella.
A sus 29 años, López ya logró todo lo que una deportista, en arco compuesto, puede conseguir en la modalidad que practica, en la cual es, desde hace más de una década, la reina de la especialidad. Pese a ello, sigue enfocada en multiplicar sus gestas. Y saber que de pequeña sufrió estrabismo, y más grande tuvo miopía y astigmatismo, por lo cual usa lentes de contacto.
Recientemente, en la Copa Mundo en Yecheon, Corea del Sur, Sara, en la categoría individual, volvió a salir victoriosa en un certamen como tal, luego de dos años. Además, se clasificó a la Gran Final de este evento, que tendrá como sede a Tlaxcala, México, y obtuvo, en equipos mixtos medalla de bronce con otra figura que emerge en el país, Pablo Gómez.
Tras su triunfo, Sara se mostró con sentimientos encontrados. La nueva conquista le dio respiro, tranquilidad, desahogo y la certeza, como muchas personas allegadas se lo expresaban en tiempos difíciles en los que la victoria le era esquiva, que el deporte se debe disfrutar sin importar la presión que se ejerce sobre un atleta, sobre todo si acostumbró a un público ver ganar.
Recuerda que cuando llegó a la ciudad asiática sintió una señal de que todo iba a salir como anhelaba al observar que no solo la mascota sino el diseño de esa Copa Mundo estaba relacionado con abejas. Dice que tiene una conexión especial con estas pues cuando están cerca de ella es porque su abuela (q. e. p. d.) llega a visitarla. De hecho tiene tatuada una de ellas.
“Desde el comienzo todo pintó bien. Sentí que era una señal de hacer las cosas tranquilas, por mí, porque llevaba mucho tiempo haciendo todo por la Federación, por Risaralda... Es decir, hay mucha presión siempre en hacer todo por las instituciones, por el presupuesto del grupo más que por mí. Esta vez dije ‘no, esta es por mí’ y todo salió de gran manera”, confesó López.
Sara resalta que no todo el tiempo se debe ser un arquero “perfecto” a la hora de disparar, que “se vale fallar y eso está bien”, pues a partir de esos resultados también se logran buenos aprendizajes.
“Es muy duro manejar esa presión porque por muy bien que lo hagas nunca es suficiente. Por ejemplo el año pasado ganamos plata en el Mundial y se sintió como si hubiéramos quedado en el último lugar, porque nos han hecho creer que si no es oro no sirve, entonces es frustrante esforzarse y que lo que haces muchas veces no sea valorado”, reflexionó la arquera, al recordar que el nivel está alto y que todo el mundo se entrena para ganar.
“En nuestro deporte pierdes por un milímetro, por cuestión de suerte, entonces ya se vuelve un tema de perfección más allá de la gran forma en la que estamos”.
Por el amor al tiro con arco, Sara comentó que dejó atrás otros de sus sueños. De hecho paró completamente, en pandemia, su carrera de Medicina (iba en el sexto semestre). “No vale la pena hacer lo que a uno más le gusta sufriendo, o estar triste porque no se cumplieron las expectativas de alguien más. Ahora si quedo de última pero si cumplo con mis propias expectativas esa será mi satisfacción”, aseguró López, al señalar que ya no se enfoca en las opiniones de las instituciones o de la gente.
“Es que es doloroso que las personas se mal acostumbren, que cuando ya dejas de ganar ya dejen de mirarte, ni se publica sobre tiro con arco, pero entonces hay que hacer esto es por amor y pasión”, sostiene la ahora estudiante de tercer semestre de Administración de Empresas.
A la vez se llena de orgullo al saber que gracias a ella y otras compañeras ayudaron a que el nivel del compuesto femenino rompiera barreras, demostrando que la mujer podía disparar al igual que los hombres, logrando patrocinios, mayor respeto e igualdad de pagos.
“Todo lo que tenía en mi lista de sueños lo conseguí hace dos años, lo que queda es seguir trabajando por mí, pero también con el grupo, que es a lo que me estoy enfocando ahora. No estamos viajando completos pero hacemos lo que se puede”, finalizó la consagrada deportista.
Lo que viene para Sara López
Sara López competirá dentro de dos semanas en la Copa Mundo en Turquía.
En octubre, en México, disputará la Final de Copa Mundo, va por su noveno título.
Sara también está en proceso de transición para competir en tiro con arco bajo techo.
14 años acumula Sara López practicando tiro con arco.
12 récords del mundo ostenta la arquera colombiana.