De las nueve cabinas de squash del Country Club Ejecutivos, solo una estaba ocupada por damas. No obstante, era el encuentro que más miradas atraía, pues en la cancha, la bogotana Laura Tovar y la antioqueña Sofía Giraldo, definían el título de la primera categoría femenina de la segunda válida Nacional.
El resultado: 3-0 a favor de la capitalina, campeona de los Juegos Bolivarianos y Centroamericanos. Pero más allá del marcador, la satisfacción de ambas, por ver el interés de los aficionados por su juego, fue el mayor premio.
Laura, Sofía, y las otras 22 participantes de la válida saben que son minoría, pero eso no las desmotiva. Son pocas frente a los cerca de 110 competidores hombres, pero creen firmemente en el poder de su juego. No en vano, Paulo Felipe Serna, presidente de la Federación Colombiana de Squash, resalta que el mayor aporte de triunfos, títulos y medallas, provienen de la representación femenina.
“El número de practicantes mujeres siempre ha sido menor pero en cuanto a resultados, las que más han ganado han sido ellas, es una cosa bien curiosa”, cuenta el dirigente, quien asegura que es un tema de “calidad más no de cantidad”.
Eso se vio reflejado en el cuadro de la primera categoría, cuando en semifinales, las hermanas Laura y María Paula Tovar, quienes han cosechado como equipo, oros en Bolivarianos, Suramericanos y Centroamericanos, se enfrentaron. “La semifinal fue el juego que más me demandó trabajo físico, mental y por el nivel de ambas, fue una final adelantada”, comentó Laura.
La número 172 del ranquin mundial coincide con el presidente de la Federación en que ellas, pese a ser tan pocas, dejan en alto al género en su disciplina. “Nuestro rol es muy importante, a nivel de Suramérica el equipo colombiano es campeón, tenemos cuatro raquetas muy fuertes, Catalina Peláez, 70 del mundo, Lucía Bautista que en juvenil está arrasando y María y yo”, comenta Laura, número uno del escalafón nacional.
Sofía, quien cayó en la final, atribuye también este papel protagónico de las mujeres a que tienen referentes de gran valor.
“Siempre hemos tenido grandes ejemplos, Catalina (Peláez) es la más experimentada, verla nos inspira a crecer. Medirse con Laura en estas válidas también nos hace querer ser mejor”, dice la paisa.
El próximo logro que las mujeres quieren aportar en este deporte es un triunfo en los Panamericanos de Lima.