Daniel Restrepo García, el medallista Olímpico juvenil de Colombia y quien acaba de conseguir el cupo para Juegos Olímpicos de París, ha vivido un carrusel de emociones en los últimos dos años. En este tiempo, tuvo que superar graves lesiones, operaciones, tratamientos médicos y estados emocionales complejos que lo llevaron a pensar en tirar la toalla.
Una lesión del codo derecho, tres hernias discales y un problema en la columna son las complicaciones de salud que Daniel afrontó con valentía en este tiempo. Afectaciones que le causan un dolor intenso y desesperante, confiesa el deportista, quien superó algunas molestias y convive con otras, todo, para seguir en el lugar que ama, la fosa de clavados, en la lleva 19 años dedicado a cumplir sus metas.
“Ha sido un tiempo duro, como dicen por ahí, estaba sumergido en un hueco, pero el regreso de Óscar Urrea (entrenador que estuvo unos años en Brasil), la vinculación de Juan Guillermo Urán como formador, el apoyo de la Liga, mi familia y Ana María Londoño (área social de la entidad), han sido vitales para poder regresar a darlo todo”, comentó Daniel, quien en el pasado Mundial llegó a la final de trampolín 3 metros, alcanzando así el cupo para el país a Juegos Olímpicos.
Paralelo a los tratamientos a los que debe estar sometido, Daniel puso su empeño para bajar los ocho kilos que subió en su peso, pues debe estar atlético para la competencia.
Volver al triunfo
Ese fue otro gran reto, pues es propenso a ganar peso rápidamente y por ello, se esforzó para volver al peso ideal para los saltos. Sabe que tiene una dura competencia, no solo con los antioqueños que siempre se han destacado en los clavados, sino con Felipe Uribe, el risaraldense con el que ha hecho pareja en el sincronizado 3 metros, y con quien ganó la medalla de plata en los pasados Juegos Centroamericanos de El Salvador.
“Ahora sé que todos quieren ir por mí, tengo que seguir esforzándome para que mis resultados me avalen como el representante de Colombia a los Olímpicos, es mi sueño, y desde pequeño siempre me he visto como medallista en esas justas”, confesó Daniel, quien se prepara para el Campeonato Nacional que se disputará la próxima semana en Cali.
A sus 23 años de edad, este antioqueño también piensa en su futuro y el amor que siente por la música, las mezclas y todo lo que encierra el espectáculo. Por eso, inició su carrera en Producción Musical, algo que siempre le ha llamado la atención y que le ha servido también para su emprendimiento.
“Yo sé que esta industria tiene varias cosas que no están acordes con el tema deportivo del alto rendimiento, pero sé qué quiero y conozco los límites, amo la música y por eso inicié la carrera sin perder el norte de lo que pretendo lograr como deportista, y ahora que estoy de vuelta, me concentró en dar lo mejor y prepararme con todo para luchar por el cupo y estar en los Olímpicos, que son mi sueño desde que era niño”, dijo el saltador.
Actualmente, con dos socios, Daniel se dedica también a la producción de eventos, algo que le apasiona, a veces no puede dedicarle mucho tiempo y por eso aplazó este semestre sus estudios, que espera retomar tan pronto finalicen los Olímpicos, pues está concentrado en mejorar los aspectos técnicos para aumentar su calificación en las pruebas.
“En el Mundial, junto a los mejores, analicé que debo seguir mejorando los aspectos técnicos, la entrada, estoy bien de fuerza, y tengo que cuidarme mucho la lesión (columna) para poder ejecutar bien los entrenamientos y los clavados, pero sueño con una medalla olímpica”.
Otras competencias
Daniel se prepara bajo la orientación de Óscar Urrea y Juan Guillermo Urán para los campeonatos Nacionales que se disputarán la próxima semana en Cali.
Luego, viajará con la Selección Colombia a los Juegos Panamericanos de Chile.
Posteriormente estará con Antioquia en los Juegos Nacionales del Eje Cafetero y, en febrero de 2024, espera estar en los Mundiales de Doha, última competencia antes de los Olímpicos de París.