Aunque ningún atleta de alto rendimiento está libre de sufrir un accidente doméstico que pueda afectar su carrera, muchas veces estos se pueden evitar teniendo las debidas precauciones.
En Nacional, por ejemplo, durante la cuarentena el staff médico realizó una labor educativa con buen resultado. En primer lugar dotaron a todos los jugadores con bicicletas, bandas y elementos conocidos para realizar los entrenamientos virtuales y de esta manera la posibilidad de lesionarse era menor.
Y, segundo, les hicieron recomendaciones técnicas de preparación de alimentos, “porque es frecuente que alguien que no tenga experiencia en la cocina se pueda cortar o quemar”, dijo el deportólogo Nelson Rodríguez.
Durante el actual confinamiento por la pandemia del coronavirus se han presentado situaciones lamentables que involucran a deportistas en sus casas. El país lamentó el accidente que tuvo la futbolista Johanis Menco, el pasado 28 de junio, a quien le tuvieron que amputar su pierna izquierda tras chocarse con una puerta de vidrio en casa de unos parientes.
Ayer, los aficionados se despertaron con la noticia de que el goleador Luis Fernando Muriel se cayó mientras compartía con amigos cerca de la piscina de su casa, de acuerdo con informaciones de la prensa italiana. El traumatismo craneal que sufrió el atlanticense fue leve, confirmó luego el mismo delantero desde Bérgamo. Sin embargo, se perdió ayer el partido ante el Brescia (6-2) por la Serie A de Italia.
Este episodio se presenta en su mejor momento futbolístico y cuando su elenco busca cupo para la Liga de Campeones de la próxima temporada. Desde la tribuna apreció el compromiso.
Otros dos hechos recientes relacionados con futbolistas involucraron al serbio Luka Jovic, del Real del Real Madrid, y al uruguayo Mathias Cardacio, del Defensor Sporting.
El jugador del conjunto merengue, por el que pagó en 2019 casi 65 millones de dólares, se fracturó el hueso calcáneo del pie derecho mientras entrenaba en su residencia, el 8 de mayo, y debió mantener reposo por varias semanas.
El charrúa se quemó las piernas cuando trató de auxiliar a su esposa (ver información anexa).
En 1981, el argentino Hugo Pena, exjugador de River Plate y de San Lorenzo, murió electrocutado en su casa. Mientras veía televisión tenía un pie metido en una vasija con agua y sal, luego de quitarse un yeso, y al manipular el control recibió una descarga eléctrica.
Estos accidentes sirven de alerta y las recomendaciones son válidas para deportistas aficionados, profesionales y personas en general que en este confinamiento están experimentando una nueva cotidianidad .