Atlético Nacional vive un momento estelar en sus divisiones menores. A la cantera que consolidó el entrenador brasileño Paulo Autuori, en la que sobresalieron John Solís, Óscar Perea, Brahian Palacios, Juan Pablo Torres, Édier Ocampo, Andrés Salazar, Luis Marquínez, Jair Mena y Ewil Murillo, y en la que también están Samuel Velásquez, Juan José Arias, Jaider Asprilla y Mateo Valencia, que alternan con el equipo profesional y la Sub-20, hay otro grupo de jugadores de mucha proyección bajo la dirección técnica de Felipe Merino.
Dos de ellos, Emilio Aristizábal y Jerónimo Rodríguez, se estrenaron de buena manera con el equipo profesional en el partido amistoso ante Millonarios el pasado fin de semana en Estados Unidos, donde cayeron por 1-0.
Aquí, una breve reseña de ellos y sus nombres para que empiecen a referenciarlos.
Emilio Aristizábal: es el capitán del equipo sub-20, delantero con una mentalidad muy desarrollada, es decir, está completamente ubicado y consciente de los que es la profesión. Posee buena técnica y, dicen los que conocen su recorrido, que es como ver en la cancha a su papá, Víctor Aristizábal, el goleador histórico de los verdolagas.
Arley Zapata: le dicen La Roca y ya tuvo un paso fugaz por el fútbol de Portugal. Juega de volante 10, es buen asistidor y posee gran capacidad individual.
Kilian Toscano: es un medio centro defensivo, cumple funciones como las de Nelson Palacios que emigró a EE. UU. Ya estuvo en microciclos con la Sub-20 de Colombia.
Simón García: zaguero central que, si acelera su proceso, pronto estará en el primer equipo de Nacional. Aseguran que le puede pelear el puesto a Juan José Arias.
Mario Cortés: lateral izquierdo, rico en espacios reducidos, viene de Incauca, una filial del conjunto verde en territorio vallecaucano.
Juan David Obando: extremo de mucha habilidad, estuvo en el reciente Sudamericano sub-17; potente, gambeteador y es un año menor que sus compañeros.
Jerónimo Rodríguez: es de la categoría sub-17, juega de extremo y, a veces, de interior. Habilidoso y de una gran calidad humana.
Ellos son una aparte del plantel de más de 20 jóvenes que luchan por convertirse en profesionales del fútbol.