Si Nacional quiere reconciliarse nuevamente con su hinchada debe levantar este jueves (8:00 p.m.) el título de la Copa Betplay, un festejo que podría revitalizarlo de cara al cuadrangular de la Liga en el que sus opciones de llegar a la final son escasas.
Al frente tendrá a un rival al que no le ha podido ganar hace 10 partidos y con el cual perdió su ultima final de Liga, estos son factores más que suficientes para salir a “devorarse” al cuadro azul desde el primer minuto, eso sí, teniendo las precauciones del caso en defensa, porque Millonarios también tiene cómo hacer daño.
Álvaro Angulo, quien a sus 26 años es uno de los experimentados del club entre tantos jóvenes, aseguró que no hay lugar para una derrota en este enfrentamiento. “Es una final muy importante y la tenemos que ganar sí o sí”.
El lateral verde no se equivoca porque este es el camino más rápido de asegurar un lugar en la Copa Libertadores del año entrante, así sea a la fase previa. Además, sería un título más para engrosar las vitrinas verdes, que ya suma 32 galardones, entre ellos 5 copas Colombia, así que irá por su sexta coronación en este certamen.
Así mismo, es una nueva oportunidad para que los dirigidos por Jhon Bodmer se quiten el remoquete con el que los han catalogado este año, de que Nacional solo supera a los equipos “chicos” y afloja frente a los rivales de sus mismos pergaminos en estancias definitivas. El verde debe hacer valer el empate que consiguió la semana pasada en El Campín (1-1) y así devolverle la sonrisa a su público que este año ha experimentado más decepciones que alegrías, más allá del título de la Superliga en el primer semestre.
Jugadores como Jéfferson Duque y Dorlan Pabón, quien no podrá disputar los próximos 3 partidos de Liga por su expulsión en el clásico pero sí podrá estar ante Millonarios, deben asumir el liderazgo del equipo, sacar su jerarquía y veteranía para guiar a los jóvenes a este título.
Este partido va más allá de la rivalidad histórica de ambos equipos, es un juego para que el conjunto antioqueño recupere el honor, una derrota sería otro fracaso para un proceso que se debe consolidar con logros y no con decepciones.