La Selección de Francia respondió este miércoles al rótulo de favorita y derrotó 2-0 a Marruecos, resultado que le permitió separar un cupo a la final del Mundial de Qatar, en la que el próximo domingo a las 10:00 a.m. (hora de Colombia) se enfrentará con Argentina.
El equipo galo se fue arriba en el marcador con un tempranero gol de Theo Hernández (5’), lo que acabó con la resistencia que estaba presupuestado iba a tener en la zaga el conjunto marroquí, que al verse abajo en el marcador sacó a flote el fútbol ofensivo que había tenido reservado hasta este momento.
De este modo, logró inquietar en predios del rival en varias oportunidades, tanto en el primer tiempo como en el segundo, pero las certeras intervenciones del guardameta Hugo Lloris evitó que los actuales campeones del mundo se complicaran.
Con el marcador a su favor, Francia dejó que el rival hiciera el desgaste y por intermedio de Kolo Muani (79’) anotó el 2-0 definitivo, que certificó la clasificación.
Entre tanto, Marruecos, que ha tenido una decorosa presentación en el Mundial, se enfocará ahora en el partido para definir el tercer lugar, en el que se enfrentará el sábado (10:00 a.m.) con Croacia, que fue superado en la otra llave de la semifinal por Argentina, que al igual que el equipo dirigido por Didier Deschamp, buscará su tercer título.
Hernández, un caso especial
Theo Hernández, autor del primer gol, es protagonista de una curiosa historia en este Mundial. Su titularidad en la selección francesa le llegó por la desgracia de su hermano Lucas, que sufrió una grave lesión en la rodilla derecha en el primer partido y que le hizo despedirse del torneo.
Desde entonces, el menor de los Hernández, de 25 años, uno menos que Lucas, no ha desentonado.
Su gol, de este miércoles, que inició el camino para que su equipo llegara a la final, le abre un espacio en la historia de este país.
Theo salió, como su hermano, de la cantera del Atlético Madrid, al haber crecido en la capital de España, pese a nacer en Marsella, después de que su familia se instalara allí luego de que su padre, Jean François Hernández, comenzara a jugar también en el conjunto rojiblanco y en el Rayo Vallecano.
“Es increíble jugar dos finales de la Copa del Mundo seguidas, hicimos un gran trabajo. (La final) es un gran juego, trabajaremos bien para ganar”, afirmó al canal TF1 el autor del primer tanto en el estadio Al Bayt en Al Khor, al norte de Doha.
Hernández, de 25 años, recordó a su hermano, Lucas, quien se lesionó de gravedad en la rodilla derecha en el debut mundialista de Francia (victoria 4-1 ante Australia).
Lucas, del Bayern Múnich (Alemania), era el titular en la banda izquierda.
“Espero que mi hermano esté allí para la final”, señaló el defensor del AC Milan (Italia).
Al derrotar al equipo revelación del certamen, Francia se clasificó a su cuarta final de una