Buenos son los debates mientras el deporte vuelve. Y durante este tiempo de total inactividad, no solo los amantes del fútbol sino de otras disciplinas han hecho alarde de su conocimiento, pasión y recursividad a la hora de mantener prendida la llama del juego.
Por estos días tuvo amplia repercusión, por ejemplo, el ejercicio que hicieron leyendas del tenis como Novak Djokovic y Andy Murray para “armar” al tenista ideal de todos los tiempos, apelando a las características superiores de colegas de diferentes épocas.
Las figuras del fútbol hicieron lo suyo. Ronaldo Nazario propuso a otras estrellas armar al futbolista ideal partiendo de los hombres que brillaron en los mundiales. Y en diferentes ligas hicieron algo similar.
Animados por esos ejemplos nos dimos a la búsqueda del futbolista colombiano ideal de todos los tiempos, y por las respuestas recibidas de técnicos y expertos del fútbol colombiano, repletas de apasionantes dudas y una larga estela de nombres, queda confirmado que aunque solo en la última década el talento tricolor ha logrado hacerse un notable hueco en la élite europea, desde los comienzos del profesionalismo el país ha cosechado futbolistas con una capacidad superior sobre el terreno de juego.
Julio Avelino Comesaña, Eduardo Lara, Iván René Valenciano, Guillermo “Teacher” Berrío y Eduardo Vilarete aportaron nombres para enriquecer este ejercicio en el que, por cuestiones de espacio, se quedó solo con 14 de los más mencionados.
Sin embargo, por cada uno de estos elegidos en las diferentes cualidades hubo dos, tres o más postulados.
“Uno habla de la destreza en el área de Falcao, pero cómo no mencionar la de Víctor Aristizábal. Destaca la inteligencia de juego del “Pibe” Valderrama, pero no se puede desconocer la de decenas de volantes que ayudaron a crear la imagen de talento y capacidad colectiva que tiene el balompié colombiano en el exterior. Uno hace un ejercicio de estos y se ‘embala’, en el buen sentido, porque se da cuenta de toda la calidad que hemos producido”, reconoce el “Teacher” Berrío, quien habla con conocimiento de causa porque es uno de los que escudriña en las entrañas de Primera A, la B y el fútbol aficionado, buscando talentos ocultos.