Tres futbolistas que actúan en el exterior cuentan sus experiencias. Mao Molina en Corea del Sur tras 12 años fuera del país. Edwin Cardona desde México y Sherman Cárdenas en Brasil.
Sherman cárdenas desde Brasil
“Lo más complicado es el idioma, comunicarse con los compañeros. Pero, a medida que pasan los días, te vas adaptando. El clima también es difícil. Hace mucho calor y estaba acostumbrado a Medellín. Estoy contento que, de a poco, tengo la oportunidad de jugar y demostrar mi fútbol. Mi día empieza a las 8:30 a.m., estoy con mis hijos, trato de llevarlos al colegio. En la tarde, a eso de las 3:00, salgo para el entrenamiento que termina tipo 6:00 y de ahí para la casa a compartir con la familia, que se adaptan bien. Mi hijo está en escuela de fútbol y mi hija en ballet. Mi esposa va al gimnasio y me tranquiliza que estén bien. El club le colabora a uno con una persona para que haga vueltas y trámites acá. Vivir afuera no es fácil, pero te fortalece y valoras muchísimo más a los seres queridos. Tengo una ventaja frente a otros futbolistas que viven en el exterior y es que mi esposa y mis hijos están a mi lado y eso es fundamental para uno encontrar su rendimiento. Me imagino que para los que están solos es más complicado porque para uno es necesario tener en quien confiar, contarle sus problemas y compartir sus triunfos”.
Mao Molina desde Corea
“Cuando en el año 2003 salí de Colombia rumbo a México a vivir mi primera experiencia de radicarme en otro país, nunca me imaginé que fuera a durar tanto tiempo lejos. Ya han pasado 12 años de estar peregrinando de un lado a otro.
Casi sin darme cuenta, este trajinar se ha convertido en la mejor experiencia de mi vida, al poder conocer distintas culturas y viajar a muchos lugares que jamás pensé visitar. Hace seis años me bajé de un avión con las maletas cargadas de sueños porque me vine a vivir a Corea. Sí, a Corea del Sur, ¡allí no más!
A duras penas sabía donde estaba ubicado en el mapa. Aterricé junto con mi familia a un mundo desconocido, diferente... Porque sí que es diferente, basta con salir a la calle y ver la fisonomía de la gente, su cultura, su ropa, su comida, su escritura, todo tan diferente. Y ni hablar de lo que conversan, pues no entiendo lo que dicen!
Así nos toca a los colombianos que vivimos fuera de nuestra tierra: vivir lo desconocido, explorar otros mundos, acostumbrarnos a ser los ¡DIFERENTES...!”
Edwin Cardona desde México
“Vivir fuera de tu país es duro por la adaptación, las costumbres y el clima, pero estas experiencias te hacen crecer como persona y profesional.
Lo mejor de trabajar afuera es que estás logrando tus sueños, ya que uno como jugador siempre quiere ponerse retos y triunfar en otra parte, sin dejar de lado que hay riesgos o desventajas.
Venir a marcar tu propia historia, ganarte el cariño y apoyo de la gente, abrir nuevos caminos, conquistar nuevos terrenos y ganarse una hinchada son los principales riesgos que debes enfrentar a donde llegues a trabajar.
En lo personal y familiar la adaptación ha sido un poco dura por el clima, pero laboralmente me he sentido a gusto trabajando en este club de Monterrey, que nos ha acogido muy bien a los colombianos que llegamos. Hacernos a las costumbres, acoplarnos al idioma, la comida, el transporte, son temas que tenemos que afrontar siempre que vamos a un país diferente al nuestro. Se añora lo de uno, pero sabemos que, en el fondo, son sacrificios que son recompensados en todos los sentidos”.