A una verdadera encrucijada están sometidos los clubes del fútbol colombiano después de que el ministerio del Deporte y la Dimayor contemplaran jugar los próximos partidos de la Liga Betplay-1 a puerta cerrada.
Los directivos de Nacional, Medellín, América y Millonarios, por ejemplo, se pronunciaron al respecto. Manifestaron que si se llevan a cabo los encuentros sin público tendrán una afectación grave debido a que los dineros de las taquillas, la explotación comercial del día de partido y la pauta publicitaria de marcas aliadas, representan grandes ingresos.
Sin embargo, los presidentes de estos clubes, se mostraron respetuosos de las decisiones del Gobierno Nacional y los ministerios de Salud y Deporte, dándoles prioridad a las medidas que se tomen en pos de contener el Covid-19.
Juan David Pérez, presidente de Atlético Nacional, dijo que lo más importante es priorizar el tema de la emergencia sanitaria, y por eso sugiere, en vez de que se juegue a puerta cerrada, suspender el torneo hasta que haya condiciones favorables.
“El hecho de jugar o no con público no hace la diferencia, porque está primero la salud de los jugadores y se pone en riesgo con los desplazamientos, los viajes, aeropuertos, hoteles en donde se comparte con gente de distintas nacionalidades. Hay que proteger a todas las personas que trabajan alrededor del fútbol”.
Por su parte, el gerente del DIM, Juan Bernardo Valencia, indicó que son varios los puntos que se afectan si se toma la medida de jugar sin afición. “Los ingresos, los patrocinadores, el entorno, y en lo deportivo, el jugador se siente diferente cuando no está respaldado por su hinchada. Un estadio vacío es sinónimo de tristeza”.
Enrique Camacho, presidente de Millonarios, también expresó su preocupación al respecto: “Hay un partido importante contra Nacional en los próximos días, duelo que nos representaría unos 1.000 millones de pesos en taquilla, y si se da a puerta cerrada es como jugar gratis”.
Mauricio Romero, presidente del América de Cali, dijo que acata el direccionamiento del ministerio de Salud, pero jugar sin público, “es un tema que afecta los abonos, las promociones y los compromisos laborales”.