En los entrenamientos de Leones-Itagüí, que hoy empieza a jugar la fase semifinal del Torneo Águila frente al Cúcuta Deportivo, Christian Mateo Serna Gómez parece un niño, no para de jugar con el balón y hace piruetas mientras el técnico Juan Carlos Álvarez da las pautas para los trabajos.
Su pasión por el balón no es algo nuevo, pues desde muy pequeño siempre buscaba cualquier cosa para marcar goles en canchas imaginarias. Por ello, su padre (Geovanni) lo ingresó a las divisiones menores del Atlético Nacional para que desfogara toda su habilidad y pasión.
Algunos lo comparan tanto por su parecido físico como por su habilidad con la pelota con Sherman Cárdenas, el exjugador de los verdolagas que dejó huella por su buen pie y calidad en el manejo del balón. Eso para él es un halago y un gran sueño, pues quiere convertirse en el mejor volante creativo del país.
Aunque no es titular, cuando ha llegado al campo le ha aportado a su equipo (juego y goles) para alcanzar buenos resultados. Así lo hizo el sábado pasado, en el duelo ante Orsomarso. Se convirtió en el héroe al marcar, de tiro libre, el gol del triunfo (1-0) que igualó la serie e impulsó la definición del cupo a semifinal por penales.
Mateo, admirador de Messi, Coutinho y Ronaldo, viaja todos los días desde su natal Marinilla para entrenar en Itagüí. Es tal vez el que más tiempo gasta en su desplazamiento, siempre sale dos horas y media antes.
“Sueño con consolidarme en el equipo, ascender con Leones, estar en un club de la A y jugar en el exterior”, dice el volante quien junto a sus compañeros buscará un resultado positivo ante Cúcuta. Este año los motilones ganaron en casa 3-2 y luego cayeron 2-0 en Itagüí. Dos equipos de buena campaña y que calibran fuerzas en una etapa definitiva de la Primera B