Mariana Pajón se confirmó este jueves como una de las mejores bicicrosistas del mundo al conquistar medalla de plata en los Juegos de Tokio.
De esta manera, la antioqueña hizo historia después de lograr su tercera presea en Olímpicos, luego de los dos oros logrados en Londres-2012 y Río-2016, gesta nunca antes alcanzada por una atleta nacional.
La piloto, de 29 años de edad, que en 2018 se rompió el ligamento cruzado anterior y sufrió ruptura parcial del colateral medial de su rodilla izquierda, lesiones que la sacaron nueve meses de la pista, continuó agrandando su rico palmarés.
De principio a fin, la colombiana, quien ostenta 18 títulos mundiales, mostró gran nivel durante la competencia. En las tres mangas clasificatorias del miércoles terminó primera.
Luego, en semifinales, con la pista mojada por algunos segmentos producto de la lluvia que postergó la jornada, fue primera en una manga, segunda en otra y quinta en la última.
La final fue ganada por la inglesa Bethany Shriever mientras que la presea de bronce la alcanzó la inglesa Merel Smulders.
Este se convirtió en el tercer metal de Colombia en las justas de Tokio. La primera, plata, la obtuvo el pesista Luis Javier Mosquera y la segunda, bronce, el también bicicrosista Carlos Ramírez.
Carlos Mario Pajón, padre de Mariana, se sorprendía hace un buen tiempo con todo lo que había logrado su hija con una bicicleta tan pequeña. Hasta una pista en Medellín, de talla internacional, lleva el nombre de la deportista, quien gracias a sus impresionantes resultados, pero a la vez por su fuerza, voluntad, perseverancia, tenacidad y actitud para levantarse ante la adversidad, se ha convertido en un ejemplo a seguir por jóvenes y chicos.
Icono mundial del BMX, Mariana afirmó, antes de su primer pedalazo competitivo en Tokio, que su contrato personal era dar más del 100%, y vaya que lo entregó todo para regalarle a Colombia una nueva satisfacción en estas justas.
Memorable
Pasarán muchos años para que en el país vuelva a surgir una deportista de la categoría de Mariana Pajón, quien ratificó su grandeza en suelo nipón. Y es que a sus dotes técnicos sobre la bicicleta, la antioqueña le suma una fuerza mental que impresiona, además de su carisma.
“Ella tiene todas las cualidades y valores de un gran ser humano. A pesar de sus éxitos, conserva la humildad y la sencillez, por eso ha triunfado”, dice Fernando Giraldo, el popular “Loquillo”, un abanderado del BMX en Antioquia y amigo de la campeona.
En relación con su capacidad deportiva, esta la refrendan sus tres medallas olímpicas, los 18 títulos en Campeonatos del Mundo desde 2008 (9 júnior y élite, y 9 challenger), las 14 preseas doradas en Copas del Mundo (las 2 últimas este año en Bogotá), las 2 en Juegos Panamericanos, 4 en Bolivarianos, 2 en Centroamericanos y del Caribe y 2 en Suramericanos, aparte del reinado en el país que comenzó en 2011.
Jorge Wilson Jaramillo, su orientador en Antioquia desde de la infancia, aseguró que en los últimos ocho años el bicicrós femenino ha evolucionado en la parte física, no tanto en cantidad, sino en calidad. “El resto de países han hecho un proceso en procura de igualar a Mariana y hacerle cada día más difícil la competencia”. De ahí el mérito de este nuevo logro.
El entrenador resaltó lo bien que hizo Mariana las tres series eliminatorias que ganó en Tokio, “manejando la línea de carrera, demostrando que mejoró mucho su salida, pues ella enfrenta muy bien los saltos”.
Según él, la mentalidad que caracteriza a esta corredora, por la forma como lucha en la pista, la hace diferente. “Es muy segura de lo que quiere, es una mujer demasiado madura y eso cuenta mucho a la hora de disputar una final”.
Así es Mariana, que con su medalla de plata en Tokio alarga su leyenda en el deporte. Un ícono que enorgullece a Colombia, país al que ama y defiende como una guerrera