La boxeadora italiana Angela Carini habló luego de la polémica generada por durar 46 segundos en el ring ante la argelina Imane Khelif en un combate de boxeo en los Juegos Olímpicos París 2024, lamentó el hecho de que se formara una polémica alrededor de la condición médica de su contrincante.
El jueves 1 de agosto se llevó a cabo la pelea en el boxeo femenino entre las peleadoras Carini, de Italia, y Khelif, de Argelia. La africana ganó, pero se generó una polémica, ya que la europea se retiró a los 46 segundos, luego de que sólo había recibido un derechazo de su contrincante.
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Carini levantó su brazo en señal de abandono y en medio de lágrimas acusó de un fuerte dolor, “me duele muchísimo la nariz, no quiero seguir”, expresó en su momento en medio de lágrimas.
El hecho generó una fuerte polémica, pues la peleadora argelina ya había sido descalificada de campeonatos mundiales de la disciplina por parte de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) al no pasar pruebas de elegibilidad a causa de “elevados niveles de “testosterona””.
Sobre esta situación, el medio italiano La Stampa conversó con la peleadora Carini, allí ella aclaró que nunca ha protestado por la presencia de Khelif en el certamen.
“Nunca he protestado. Nunca he dicho una palabra. Me adapto a las normas, no decido”, declaró la boxeadora y agregó que “si está chica está aquí debe haber una razón”.
También se lamentó por la polémica en la que terminó envuelta la deportista, “lo siento por ella también, terminamos en un ‘boom’ mediático”, expresó Angela.
“¿Quiénes somos nosotros para juzgar? ¿Para decir qué está bien y qué está mal? Somos atletas, no somos jueces”, fueron las palabras con las que Carini complementó su idea en medio de la entrevista.
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Sobre su retiro del combate, la peleadora aclaró las razones, dejando claro que no fue en forma de protesta, sino por una cuestión física.
“Ya no tenía ganas de pelear tras menos de un minuto. Recibí un golpe en la nariz y perdí el equilibrio, no respiraba y dije ‘basta’”, comentó la italiana, quien además reconoció que aunque le hubieran dicho antes del combate que no peleara, ella no iba a aceptar.