Por Diego Londoño. Periodista musical. Especial para EL COLOMBIANO.
Es un gran momento para Kevin Johansen, un músico argentino estadounidense que con su prosa divertida y su vozarrón de locomotora sigue presentando una linda versión de la canción de autor, desde las influencias con el folk, la cumbia, el rock y la literatura cantada.
Su versatilidad musical y habilidad para fusionar diversos géneros lo han posicionado como uno de los artistas más innovadores y queridos de la escena latinoamericana contemporánea. Cada álbum de Kevin Johansen es una aventura musical que invita al oyente a un viaje por sonidos y letras que van desde lo humorístico hasta lo profundamente reflexivo.
Su capacidad para entrelazar historias cotidianas con metáforas poéticas es verdaderamente única, lo que crea composiciones que trascienden fronteras y conectan con personas de diferentes culturas y generaciones.
Además de su talento musical, Johansen ha sabido construir una conexión genuina con su público a través de presentaciones en vivo que tienen la inclusión de Ricardo Liniers, un virtuoso ilustrador que acompaña las canciones con sus versiones dibujadas.
Entre canción y canción, celebrando aún la publicación de su más reciente disco Tú ve y de algunos sencillos que lo tienen vigente en el panorama iberoamericano de la canción, tuvimos la oportunidad de conversar con Kevin Johansen. Fuimos a su semilla familiar, musiquera, a sus percepciones sobre la Inteligencia Artificial y el panorama musical actual del continente y hablamos de su visita a Colombia en el marco del Hay Festival 2024.
Vamos a la raíz de Kevin Johansen, ¿qué recuerda de ese primer antecedente musical cuando era un niño?
“Bueno, siempre cuento que mi madre en Alaska, donde nací, decía que yo era de bailar al ritmo del lavarropas, es decir, bailaba de todo, cualquier musicalidad extraña y extraterrestre que apareciera. Mi madre era muy musiquera, muy melómana, entonces ahí tuve una influencia directa con muchos sonidos y canciones de todo el mundo. Todo entró por los poros, ahí empezó esta historia. Mi madre quería que yo fuera músico, aunque también le daba pánico mi vida en el futuro por la inseguridad económica, pero bueno, la vida es esa ambigüedad y ahí ejerció más fuerza la salida a trabajar como músico”.
Tiene esa doble nacionalidad, argentino y estadounidense, ¿cómo siente que su identidad cultural se refleja en la música que hace?
“Mira, eso está muy claro en mí. Aunque siempre lo digo en broma, con este nombre gringo que tengo, que despista a cualquiera, porque siempre dicen ‘¿pero de dónde es este? ¿Es latino o de dónde será? Este es un argengringo’. Quizá debí aprovechar eso de una mejor manera desde el marketing para presentar mi música. Pero más allá del chiste, creo que mi identidad es bicultural. No es muy concreta, pero es muy real, porque esto de ser hijo de una madre argentina muy latinoamericanista y de un padre gringo, demócrata, progresista, me marcó. Sumado a eso, el folk del sur y el folk del norte estuvieron presentes en mi casa, en la familia y ahí es donde se ve reflejada mi identidad, en un espectro bien macro que incluso se refleja en mis canciones”.
¿Cómo ve la evolución de la música latinoamericana en estos últimos años?
“Hay unos talentos tremendos y creo que la música latinoamericana, toda, no solo la comercial, la está rompiendo a nivel universal. Y algo importante, el castellano ha entrado. No solo el perreo, el reguetón o el trap, sino que ahora el castellano es el idioma que ha entrado, el líder. Es curioso que antes, por ahí hace 10 años, era difícil ir a un lugar, a un boliche, como decimos nosotros, o a una discoteca y escuchar a alguien cantando en castellano. Eso era muy raro. Lo mismo si te ibas a Pittsburgh, a algún suburbio estadounidense o a algún lugar de Europa. En cambio ahora es muy normal escuchar música en castellano en esos sitios. Y creo que ese efecto goteo se ha extendido a otros géneros. Siempre digo que mi género más allá de ser un desgenerado, es la canción.
Soy muy cancionero y creo que también el género canción en castellano ha crecido muchísimo, se escucha mucho más. El español en países como Brasil, que antes tenían más preconceptos o prejuicios con el castellano, ahora escuchan muchas canciones en español. Así que hay mucho crecimiento y también por eso ahora hay unas figuras tremendas a nivel global.
Hay muchísimos talentos apareciendo por todos lados. Me voy a Colombia, Perú, Argentina, Chile, Uruguay y siempre encuentro a alguien joven mostrándome sus canciones”.
¿Qué piensa de la Inteligencia Artificial al servicio de la música?
“Me gusta más la inteligencia emocional, pero bueno, la inteligencia artificial es algo muy interesante a nivel visual y sonoro. Es curioso porque hablábamos hace pocos meses de la última canción de los Beatles, una canción que tuvo también un trabajo de tracción a sangre con Inteligencia Artificial y, evidentemente, hay algo en el algoritmo que igual te hace llorar. Se me pinta un lagrimón cuando escucho Now and Then, así que algo hay ahí. Creo también en la parte asociativa de la Inteligencia Artificial. Hay algo en lo que obviamente tienen que afinar más la puntería, pues todavía están un poco lejos cuando te hacen la asociación de tus gustos y todo eso, pero no deja de ser interesante, aunque no crea tanto en el poder de una máquina”.
¿Qué le ha dado Colombia en estos años de venir al país?
“Colombia siempre me da su multiplicidad y su geografía, que está marcada en su cultura, y en el clima, que marca las culturas también. Ustedes tienen una combinación de geografías y de etnias que marca su cultura y su música.
Siempre me parece inconmensurable Colombia, siempre digo ¡wow!, ¿cuánto tengo que aprender y releer de Colombia? Empezando por los estilos musicales, desde la selva al llano, desde el Atlántico al Pacífico, desde la influencia afro. Tuve la suerte de tener una madre que me daba mucha música, y en algún momento, en los setentas, cuando era un niño, teníamos un cassette que se llamaba Black music of South America, que lo puedes buscar porque está en Spotify, y además de tener cosas del Brasil, había canciones interesantísimas de la selva colombiana. Así que la cumbia la he escuchado desde niño, lo mismo que el vallenato y otros ritmos folclóricos. Mi infancia tuvo una presencia importante de la música colombiana”.
Bueno, también estará en Colombia con Ricardo Liniers. ¿Cómo siente que ha cambiado la interacción con el público desde que hace el show al lado de él?
“Hacer un show con un amigo que es dibujante y artista visual es un plus increíble. Amén de que está buenísimo tocar con alguien que no es músico, porque los músicos somos insoportables. La verdad es que con Ricardo siempre decimos que nunca ensayamos, pero a la vez siempre fuimos fijando y encontrando cosas que nos hacían reír y emocionar. Ricardo es un poeta, es un poeta que ilustra, entonces también de golpe, la yuxtaposición de lo que hacemos es muy interesante. Puedo estar tocando una balada súper consentida, romántica y él está haciendo algo gracioso que hace reír a la gente”.
En el Hay Festival en Cartagena estará con Phil Manzanera, ¿qué espera de esa conversación?
“Obviamente tengo la referencia de él y de todo lo que ha hecho. Es un gigante productor y músico, y una persona importante en la industria, así que será un aprendizaje para mí escucharlo y compartir con él. Será un honor”.
Y como estamos hablando del Hay Festival, hablemos de libros, ¿qué está leyendo por estos días? ¿Qué libro recuerda con cariño?
“Bueno, tuve la suerte de que mi madre era una gran lectora, entonces me obligaba a leer los clásicos de la literatura a los 14 años. Recuerdo leer de pequeño a Cortázar, a George Orwell. Tuve esa suerte. Ahora justo tengo un par de cuestiones pendientes. Hay un libro que me regaló un cancionista chileno llamado Angel Maulén, un libro que es sobre la música cubana, ese lo tengo ahí en la carpeta para leer y también la biografía Lou Reed, que en este momento me estoy devorando”.
Presentaciones en el Hay Festival de Cartagena
Kevin Johansen (Argentina/Estados Unidos) y Phil Manzanera (Colombia/Reino Unido) conversan con Andrés Mompotes, director de El Tiempo, este jueves, 24 de enero, a las 12:00 m. en el Teatro Adolfo Mejía de Cartagena. Hablarán sobre la travesía creativa que implica fusionar géneros y experimentar con diferentes ritmos producto de sus raíces latinas y angloparlantes,
Y el sábado 27 de enero, a las 7:30 p.m., en Centro de Convenciones, dará un concierto ilustrado junto con el historietista Ricardo Liniers (Argentina), en el que la música de Johansen se transforma en imagen y los dibujos de Liniers se transforman en canciones. Un espectacular show en directo para cantar, emocionarse y dejar volar la imaginación.
60
años cumple este año el cantautor argentinoestadounidense.