Tony Bennett, el músico cuya devoción por las canciones clásicas estadounidenses y su habilidad para crear nuevos estándares como I Left My Heart In San Francisco, le hizo ganar la admiración de personajes como Frank Sinatray Lady Gaga, murió el viernes, a los 96 años, según confirmó la publicista Sylvia Weiner a The New York Times, y aunque era sabido que sufría alzhéimer desde 2016.
Del deceso solo está confirmado que ocurrió en su ciudad natal: Nueva York.
“Bennett, el último de los grandes cantantes de salón de mediados del siglo XX, solía decir que su ambición de toda la vida era crear un catálogo de éxitos en lugar de discos de éxito. Lanzó más de 70 álbumes, lo que le valió 19 Premios Grammy, todos, excepto dos, después de cumplir los 60 años, y disfrutó del afecto profundo y duradero de los fanáticos y otros artistas”, escribieron en AP News.
El músico dejó que los demás hablara por él, los Gershwin y Cole Porter, Irving Berlin y Jerome Kern, pues no era más que “un tenor que cantaba como un barítono”, según decía, sin contar con que fue elogiado varias veces por Sinatra, por ejemplo, en una entrevista a Life en 1965: “Para mí Tony Bennett es el mejor cantante en el negocio. Me mueve realmente. Es uno de esos cantantes capaces de transmitir de verdad lo que el compositor tiene en mente, y probablemente un poco más”.
Además, el poder de su voz no solo le permitió sobrevivir a la época dorada del rock, sino también permearse de quienes como él hicieron: a los 85 años encabezó las listas Duets II, con estrellas como Lady Gaga, Carrie Underwood y Amy Winehouse. Y a los 88 estuvo en el número 1 de la Lista Billboard 200 por Cheek to Cheek, un álbum en dueto con Lady Gaga.
Es decir, se movía con mucha facilidad entre el pop y el jazz, lo cual le hizo ganar reconocimiento como una de las mejores voces históricas del ‘crooning’ nortamericano junto al mismo Sinatra o Dean Martin. “Ningún país le ha dado al mundo una música tan buena”, dijo Bennett en una entrevista de 2015 con la revista Downbeat. “Cole Porter, Irving Berlin, George Gershwin, Jerome Kern. Esas canciones nunca morirán”, añadió Bennett.
Hoy, Bennett deja un legado de más de 70 años en los escenarios, más de 150 discos y un repaso a un cancionero histórico con temas de Cole Porter, los Gershwins, Duke Ellington, Rodgers y Hammerstein entre otros.