La historia de la música del siglo XX no sería la misma sin Jerry Lee Lewis, el pianista que murió este 28 de octubre a la edad de 87 años. Fue uno de los pioneros del ritmo que hizo mover las caderas a varias generaciones y cambió numerosos rituales de cortejo y de vida: el rock and roll. En su larga carrera –que comenzó en 1949 y culminó en 2019, tras un derrame cerebral– Lee Lewis grabó canciones de rock and roll, rockabilly y country.
El público muy pronto lo conoció con el apodo de The Killer, que resume bien su energía en los escenarios y la fuerza de su personalidad, algo que no siempre le benefició. En los años cincuenta Lee Lewis estaba a la altura de Elvis Presley, pero tenía una ventaja ante el Rey: era un pianista consumado. No obstante, sus salidas en falso le dejaron fuera de base en los sesenta.
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En 1954, en la sede de la disquera Sun improvisó uno de los momentos más importantes de los primeros años del rock: hizo sesiones de grabación con Elvis, Johnny Cash y Carl Perkins. La prensa y los historiadores musicales han bautizado el efímero proyecto con el nombre de Million Dollar Quartet. En 1957 saltó al estrellato con la versión que hizo de la canción Whole Lotta Shakin’ Goin’ On. En un principio los productores musicales pusieron trabas a la grabación por el contenido sexual que tenía el tema, sin embargo dieron su brazo a torcer y no lo lamentaron: la canción se convirtió en un hit y la revista Rolling Stone le otorgó el puesto 61 en su listado de las mejores de la historia.