x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Usted también puede ayudar a salvar las librerías de la ciudad

  • Los Eventos del Libro y la Biblioteca Pública Piloto ya están dándole una mano a los libreros de la ciudad. Foto: Andrés Camilo Suárez Echeverry
    Los Eventos del Libro y la Biblioteca Pública Piloto ya están dándole una mano a los libreros de la ciudad. Foto: Andrés Camilo Suárez Echeverry

La librería de Ana abrió hace un año en Bogotá. Hace días está cerrada, como muchas otras, por la cuarentena obligatoria. Un día de esta semana Ana Ximena Oliveros, su dueña, fue a sacar unos textos. Parecía una ladrona de libros, dice, con maletas llenas de ellos, de esos que cree puede hacerle llegar a sus clientes. Es triste, dice. Y luego están las responsabilidades, que no pueden parar: poderle pagar a su librera.

Son días de incertidumbre, y muchos son los que empiezan a alzar sus voces preocupados. Esta vez fueron los libreros. Once librerías independientes de Medellín se unieron para escribir una Carta abierta por las librerías de Antioquia y, explica Wilson Mendoza, de la librería Grámmata, los apoyan los Eventos del Libro y la Biblioteca Pública Piloto.

“En el momento en que se escribe esta carta llevamos una semana y media de cuarentena. Los servicios de mensajería no esenciales están parados y con justa razón. No hay una sola librería abierta en el departamento. Probablemente nadie pueda saber cuánto tiempo más de cierre tendremos que soportar”, se lee en el texto en que además hacen cuentas: 23 librerías independientes y 70 libreros del centro comercial del libro. Ellas “venden anualmente alrededor de 14.000.000.000 de pesos con sus correspondientes aportes al tesoro nacional (...); más de 200 personas trabajan en librerías de Medellín, recibiendo primas, cesantías, vacaciones, salud, pensión y los pagos en sus cajas de compensación familiar. Las familias de muchos dependen de ellos y el cálculo de aquellos que comen de cuenta del libro se multiplica con facilidad”.

Puede leer: Kiss, Yanny, Caifanes y más, estas son las nuevas fechas de conciertos en el país

Alejandra Cifuentes, administradora de El Acontista, una de las librerías firmantes, explica que si no venden, no tienen cómo subsistir, y que lo que buscan con la carta es un llamado de ayuda para que no se llegue a la decisión de cerrar librerías. Finalmente, dice, los libros no son algo de primera mano, no se les da prioridad. En ello coincide Wilson Mendoza, dueño de Grámmata. La preocupación es no saber cuánto tiempo se extienda esto y que llegue un momento en que les toque declararse en quiebra y no continuar.

Les preocupa el pago de los arriendos, que en la carta escriben que las librerías de la ciudad gastan unos 10.000.000.000 de pesos anuales, así como el pago de seguridad social y el salario de los empleados. Wilson añade un miedo más: que la gente igual va a seguir buscando libros, y al no encontrar dónde o cómo conseguirlos en la ciudad, opten por multinacionales como Amazon.

Wilson comenta que las librerías no solo venden un libro, que no es solo como ofrecer un lápiz, sino que detrás hay una asesoría, la gente se va feliz con su texto porque saben por qué lo llevan.

¿Qué hacer?

El tema es que no pueden hacer domicilios, por no ser un servicio prioritario. Para ello requieren un permiso especial de la Alcaldía, que todavía no tienen. Alejandra señala que esa podría ser una posibilidad, tomando todas las precauciones posibles, cuidándose ellos y el domiciliario, y que pudieran hacerlo de manera organizada, por lo menos un día por semana. Incluso si ella tuviera el permiso, precisa que iría a entregar los domicilios ella misma, un día a la semana específico.

La otra idea que han conversado, y para la que los ha apoyado los Eventos del Libro, es una venta de bonos a futuro. Esto significa que la gente compre los libros ya y los reciban después, cuando sea posible enviarlos. Esto también lo confirmo Lina Gaviria, secretaria de Cultura de la ciudad, quien añadió que están revisando más estrategias que contarán muy pronto.

Desde los Eventos expresaron preocupación: “Hay muchos sectores que van a estar aporreados con el tema que se nos viene. Si a ellos les va bien, a toda la cadena le va bien. Si en dos meses no hay un flujo de caja para ellos, puede haber cierre masivo”.

Sobre la campaña, que empezó a rodar este jueves, explicaron que se trata de pagar un bono que será redimido después. El hashtag de la campaña es #salvaunalibrería. La invitación es a contactar a su librería favorita y hacer la gestión con ella. Ya hay un directorio armado, esto para que sean los usuarios quienes elijan y no dejar a ninguna por fuera, y que no se les olvide las de Libros Leídos. También el sábado a las 2:00 p.m. lanzarán la actividad El librero recomienda. Por ahora están evaluando otras actividades y plataformas que aportar.

Otra posibilidad es sumarse o inventarse algo como el proyecto Sunrise, una plataforma que une a varios negocios para que las personas puedan apoyar a su lugar favorito o inscribirse si es su espacio el que necesita espacio. Desde los Eventos explican que ya se inscribieron tres librerías, pero lo difícil es que no todas tienen acceso a la tecnología.

Puede interesarle: Un Mundial de Escritura se disputa en tiempos de coronavirus

La siguiente opción la plantean en la carta. “Nos dirigimos al público, a las cajas de compensación, a fundaciones nacionales e internacionales, y especialmente al Gobierno nacional junto a sus homólogos locales. Necesitados soluciones enfocadas a restablecer nuestros ingresos”.

Daniela Gómez, quien hace parte del equipo de los Eventos, explicó que una posibilidad es una compra masiva, y que están en conversaciones con las cajas de compensación y una revisión de si el Sistema de Bibliotecas lo podría hacer. “Lo más inmediato es tocando las fibras de las personas, de los que quieran a las librerías para que puedan iniciar comprando un libro”.

Los libreros están buscando la manera de hacer una solicitud formal a la Alcaldía para poder hacer sus domicilios, pero aún no saben exactamente a qué instancia referirse pues la petición no puede hacerse por medio de la Secretaría de Cultura. Hacen un nuevo llamado para que el gobierno de la ciudad considere su situación incierta.

El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD