La idea de La velada danzada surgió de las respuestas que los familiares de la bailarina Catalina Piedrahita le daban cuando ella, después de un show de danza contemporánea, les preguntaba por sus impresiones. “Mija, yo no sé si lo entendí, pero sí me gustó”, le decían. Con esto en mente Catalina pensó en la necesidad de un evento en el que el público asistiera a una tertulia sobre la danza y, al tiempo, pudiera ver en directo las formas en que los bailarines hacen del cuerpo un instrumento del arte.
Le puede interesar: Sergio Cabrera: “La gente preferiría ir a la ópera que ver a superhéroes matándose”
La velada danzada tiene varios objetivos claros, entre ellos los de “despertar emociones y catalizar diálogos entre los asistentes, brindando una experiencia de profunda conmoción y enriquecimiento”, según se lee en el comunicado oficial del evento. Por eso, quienes vayan el viernes a las seis y media de la noche a La vida en Matt, verán cómo tres bailarines profesionales — Vélez, Juan Guillermo Velásquez y Catalina Piedrahíta— capturan en sus músculos la música de los textos del libro Estaba en llamas cuando me acosté, del periodista y gestor cultural Juan Mosquera. En ese sentido, el evento se nutre de la conversación, de la danza y de la poesía.