La película La Ciénaga, entre el mar y la tierra, idea del actor Manolo Cruz, que también la produjo, y que dirigió Carlos del Castillo, fue premiada este fin de semana en el Festival Sundance, celebrado en Park City, Utah, Estados Unidos.
La cita anual la creó el actor Robert Redford, como forma para destacar el cine independiente de todo el mundo.
La ciénaga recibió el Premio Especial del Jurado a mejor actor, precisamente para Manolo Cruz; y a mejor actriz, para Vicky Hernández.
Además, fue aclamada por el público con el reconocimiento de Mejor Drama Internacional. Y es el reconocimiento del público, el que más emociona a Manolo Cruz.
“Para mi es más importante ese premio, que el del jurado. Yo lo dije cuando me entregaron el premio. Para eso hacemos cine, o para eso aportamos desde nuestro talento como artistas, para el público”, le dijo Manolo a EL COLOMBIANO, aún emocionado por los tres premios.
Y añadió que cualquier cineasta se debe al público, no solo a su talento: “es muy difícil debatir contra eso desde cualquier punto de vista, porque si hacemos una obra para comunicar cosas para aportar cosas al mundo, realmente se las hacemos es a un público, y eso es lo que no podemos perder de vista los que queremos contar historias”.
Planteó que hay corrientes en el cine que se esmeran en entregar obras estéticamente finas, o con una narrativa interesante, sin embargo, no “hacen conexión con el público”, y cuando eso pasa, “creo que le hace falta media vida”.
En el mismo diálogo reconoce el aporte fundamental desde la actuación de la experimentada Vicky Hernández: “tiene demasiada pasión por su trabajo y con esa misma pasión exige que se lo respeten. Cuando uno entiende eso y puede sumergirse a sentir cosas con ella, el resultado es lo que aparece en la película y por eso se logra este reconocimiento”.
Una producción nacional que como el mismo señala estuvo movida y apoyada más por la fe, que por los propios recursos económicos. Explica que fueron cerca de 40 mil dólares, aunque por sus características en el papel debería costar cerca de 500 mil.
Tampoco contó con apoyo de ninguna de las convocatorias nacionales para financiación, porque esto habría hecho que su producción se retrasara por lo menos unos cinco años.