Una mujer rey llega a los cines de la mano de Viola Davis
Desde este jueves se puede ver en la cartelera colombiana esta película que trae una historia de la vida real y que busca cambiar estereotipos de raza y género.
Viola preparó su personaje también desde lo físico. FOTO Cortesía
Viola Davis y John Boyega en la nueva película La mujer rey. FOTO Cortesía Sony Pictures
Hay un juego de palabras que para la actriz Viola Davis no debe pensarse demasiado. La película, que se estrena este jueves en Colombia y en la que ella es protagonista, se llama “La mujer rey”, no la reina.
“La gente realmente se queda atrapada con la palabra rey en lugar de reina. Lo que me sugiere, y porque yo estaba en la película, es lo que ella dice mucho: ‘Soy un general, me lo he ganado”. Así que una parte de mí siente que ‘La mujer rey’ sugiere que hay algo más en la historia que esta mujer se ha ganado”.
Viola Davis y John Boyega en la nueva película La mujer rey. FOTO Cortesía Sony Pictures
Eso la convierte en una líder y dice Davis que eso es lo intrigante, “por lo general, siempre somos secundarios. Seamos honestos, como mujer y como mujer negra, existe la sensación de que siempre eres secundaria. Ver a alguien como yo, luciendo como yo en un cartel con la palabra rey, está subvirtiendo la narrativa de lo que significa ser rey y está sugiriendo algo increíblemente poderoso”, precisó la actriz desde Brasil, en donde se realizó la rueda de prensa a la que asistió EL COLOMBIANO virtualmente.
“The Woman King” (su nombre en inglés) es una historia basada en hechos reales de un regimiento de mujeres en la África de inicios del siglo XIX, fue dirigida por la estadounidense Gina Prince-Bythewood y cuenta como protagonistas, además de Davis, con Thuso Mbedu, Lashana Lynch y Sheila Atim.
La película se desarrolla en 1823 y se centra en las agojies, un regimiento de mujeres formado en el reino de Dahomey (actual Benín) para protegerlo de sus vecinos y las potencias europeas, principalmente portugueses, que buscaban esclavos en el corazón de África.
Davis subrayó que algunas de las grandes películas y de las producciones de los grandes cineastas no tienen presencia de negros. “No estoy hablando tan solo de la presencia física. Nuestro poder, nuestra belleza y nuestras diferencias no son representadas en las grandes películas. Lo que queda es el sentimiento de que somos invisibles.La mujer rey tiene todas las condiciones para ayudar a las mujeres negras a sentirse valorizadas. Esta es nuestra oportunidad de ser vistas”.
La ganadora del Óscar a Mejor actriz de reparto en 2016 por “Barreras” (Fences en inglés) tuvo que prepararse físicamente al extremo. La actriz, de 56 años, cuenta que fue un entrenamiento muy duro: “Soy una mujer sumamente muscular, de todas formas. Entrené con pesas una hora y media diaria, cinco días a la semana, y después de cada sesión, más de dos horas de artes marciales. Eso cubrió el aspecto físico”.
Aunque como la mayoría de actores tuvo una doble para las acrobacias, el 95 % de las escenas de acción fueron hechas por ella misma.
Incapaz de definir el mensaje de la película, porque “no me siento capaz de dictar los sentimientos de los demás ni su manera de percibir las cosas”, afirma que la idea es plantar una semilla: “Me gustaría que se queden con nuestro gran alcance como gente negra. No solo nuestras contribuciones a la historia sino lo complicados que podemos ser. Quiero que el público nos vea sobre todo como seres humanos, no solo como una metáfora, como una imagen o como una anomalía”.
Davis, además de interpretar a Nanisca, es productora. Participar en estos dos roles no fue una decisión difícil de tomar, “es decir, el papel me decía muchas cosas personalmente, como mujer negra y en lo concerniente a la exploración de cada uno de mis aspectos: mi fuerza, mi vulnerabilidad, mi historia, mi feminidad, mis desastres. El papel me encapsulaba. Y el proyecto me atrajo porque soy alguien que va por la vida buscando autogestión. Quiero que mi identidad tenga poco que ver con la manera como el Hollywood blanco me identifica. Quiero mi propia identidad. Y este proyecto me permitía elevar también a otras mujeres negras, me permitía arrojar luz sobre su talento y sus dones, sobre una parte de nuestra historia que jamás había sido contada, que muy pocos conocían”, concluyó.