Al polémico Superintendente de Salud, Ulahy Beltrán le cayó lío con las autoridades luego de que la Procuraduría anunciara pliego de cargos en su contra por hechos de cuando fue gerente del Hospital Universitario Cari del Atlántico.
Según el ente de control, los cargos se formularon por posibles irregularidades en la suscripción de un contrato de más de $12 mil millones, sin contar con la autorización previa de la junta directiva del ente hospitalario.
En ese sentido, el Ministerio Público señaló que se trata de un negocio jurídico celebrado de manera directa con el Consorcio Gestor Hospitalario del Caribe.
La Procuraduría señaló que “dado que el contrato superaba los 5.000 salarios mínimos legales vigentes para la época de los hechos, el entonces gerente del Hospital Universitario Cari necesitaba autorización de la junta directiva de la referida entidad para iniciar y adelantar el proceso de contratación, según lo establecido en el estatuto de contratación de la ESE”, aseguró la entidad.
El polémico contrato
El proceso licitatorio que tiene bajo la lupa a Beltrán está relacionado con el contrato que tenía como objeto la operación y la gestión integral de los procesos asistenciales, logísticos, administrativos, financieros y los complementarios de los servicios de alta complejidad, entre otros aspectos.
Así lo dejó en claro el Ministerio Público a través de un comunicado en el que explican que la investigación se enmarca en “un negocio jurídico celebrado de manera directa con el Consorcio Gestor Hospitalario del Caribe, para la operación y la gestión integral de los procesos asistenciales, logísticos, administrativos, financieros y los complementarios de los servicios de alta complejidad, entre otros aspectos”.
En ese contexto, para el ente de control, la conducta reprochada fue calificada provisionalmente como grave a título de culpa grave.
El polémico contrato habría sido adjudicado de manera directa el 27 de diciembre de 2019 en el que se habría entregado la administración del centro hospitalario de manera directa. La licitación tuvo una cuantía inicial de $12.076 millones. El pecado fue, en parte, no consultar a la junta directiva del hospital.
Una ficha del Clan Torres
Luego de que Nicolás Petro, hijo mayor del presidente Gustavo Petro, prendiera el ventilador en medio de una audiencia en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, y revelara que a la campaña presidencial de su papá había entrado dinero ilegal, la Fiscalía expuso todo un entramado de corrupción que estaría detrás de lo que denominaron el caso Fasad.
Precisamente en ese organigrama salió la foto del cacique del clan Torres, Euclides Torres, quien ahora está en la mira del ente investigador tras quedar salpicado por Nicolás en la presunta financiación irregular de la campaña. Resulta que entre los puestos y contratos que enlazan a Euclides Torres con el gobierno Petro está el de Ulahy Beltrán, el Supersalud. De esta forma el poderoso clan del Atlántico tendría incidencia en esta entidad, clave en momentos en los que Petro tramita su reforma.
Pese a haber salido de la dirección del Hospital Cari de Barranquilla con dos procesos fiscales en su contra, Beltrán fue puesto en una entidad que no solo vigila a las EPS, sino que puede liquidarlas.
Y no es un detalle menor. La Supersalud es clave porque podría tener más protagonismo y facultades para investigar irregularidades, tal como lo establece el proyecto de reforma a la salud que ya está en su segundo debate en la plenaria de la Cámara, que justamente anoche se discutía en el Legislativo.