Después de que se conociera que el Ministerio de Salud comenzará a desmontar el grueso de las medidas de bioseguridad, varias organizaciones salieron a defender algunas de sus decisiones y a cuestionar otras.
En lo que parece haber consenso es que el virus ha frenado su avance en Colombia: las cifras de contagios y muertes por covid han llegado a niveles tan bajos como a comienzos de 2020, cuando el virus apenas comenzaba a circular en territorio nacional.
Por un lado, a partir del 1 de mayo comenzará a aplicar la medida de retirar por completo el uso obligatorio del tapabocas en 78 municipios que tienen a más del 40 % de su población con dosis anticovid de refuerzos y a más del 70 % con sus esquemas de vacunación completos.
Desde la Asociación Médica de Antioquia, Asmedas, advirtieron que se trata de una decisión “adecuada”. Jorge Iván Posada, fiscal y vocero de Asmedas, señaló que los indicadores son “cada día más favorables”. Lo mismo señalaron sobre tumbar el uso del carnet de vacunación en sitios como discotecas, museos, restaurantes y parques.
Otras asociaciones, sin embargo, cuestionaron las nuevas directrices del Ministerio de Salud.
“Además de las variantes que siguen apareciendo, que son más contagiosas, estamos atravesando una temporada invernal, un pico respiratorio”, aseguró la presidenta de la Asociación Colombiana de Salud Pública, Dionne Cruz.
De hecho, por eso mismo, Cruz le está pidiendo al Gobierno Nacional que tenga en cuenta a la poblaciones más vulnerables frente al covid-19. “Lo que estamos solicitando es que al menos las personas mayores de 60 años y las personas con comorbilidades sigan conservando su tapabocas en espacios cerrados”, aseguró.