Un infarto debe verse como una emergencia en la que la vida de la persona corre un grave peligro. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares, como los ataques al corazón, son la principal causa de muerte alrededor del planeta. En 2012, la cifra total de muertes por enfermedades relacionadas con el corazón equivalía al 31% de las defunciones en todo el mundo, unos 17, 5 millones de personas.
Estos estudios demuestran que reconocer un ataque al corazón y atender los síntomas a tiempo, aunque estos sean variados en cada paciente, puede prolongar la vida de la persona que lo padece. Un dolor torácico intenso con irradiaciones en el cuello y brazo izquierdo, hasta sudoración y nauseas, son algunos de los síntomas que pueden alertar sobre un posible infarto, como lo explica el docente de la Cruz Roja Seccional Antioquia Mauricio Andrés Díaz: “Este dolor también puede darse en forma de gastritis, es decir, dolor alrededor de lo que denominamos la boca del estómago. Sin embargo, este tipo de patología puede llegar a confundirse con lo que realmente se está padeciendo, por lo que es mejor realizar una toma del pulso para diferenciar. Por ejemplo, un pulso rápido y débil habla del infarto en curso. Además de otros síntomas, como fatiga, dificultad para respirar, sudoración (Diaforesis) y palidez”.
La importancia de identificar estos signos radica en auxiliar al paciente, aquí cada minuto cuenta, puesto que el principal riesgo que se corre mientras se presentan los síntomas es un paro cardiaco, ya que “el corazón deja de funcionar tanto en su parte eléctrica, como en su función mecánica de bombeo, y al entrar en paro, los órganos vitales dejan de recibir oxígeno y paulatinamente van muriendo los tejidos hasta hacer que la persona fallezca, pero una intervención rápida de parte de quien presencia el hecho y de personal experto, mejora en gran porcentaje la posibilidad de supervivencia del paciente “, señala Díaz.
Aunque los infartos deben ser controlados por profesionales, debido a que se requiere conocimiento en el proceso de reanimación cardiopulmonar, además de contar con un Desfibrilador Externo Automatizado para reanimar (herramienta de reanimación que restablece el ritmo normal en el corazón, devolviendo un latido coordinado y eficiente), lo cierto es que si se presencia un infarto, el manejo básico de primeros auxilios puede ayudar a controlar al paciente, incluso extender su tiempo de vida.