Pinchazos, corrientazos y destemple cuando comen algo frío, caliente, dulce o ácido. Esa sensación que desde la boca parece trasladarse a todo el cuerpo es la que experimentan aquellos con sensibilidad dental, esa que sufre alrededor del 41.9 por ciento de la población colombiana entre los 18 y 35 años de edad, según Natalia Serrano Espinosa, médica especialista en salud pública
Esta alteración es causada por la exposición de la dentina, producto, en algunos casos, de la caries. Sin embargo, de acuerdo con el odontólogo Andrés Aristizábal, “la sensibilidad más conocida es por los cuellos de los dientes destapados, ocasionados por el consumo de alimentos ácidos, reflujos o enfermedades gastrointestinales que hacen que la saliva sea muy ácida”.
A esto se suma el abuso de bebidas energizantes, isotónicas, rehidratantes, productos para blanquear los dientes sin ningún tipo de control y orientación por parte del odontólogo, el cepillado fuerte y por supuesto tratamientos mal realizados.
Si bien existe una forma de prevenir esta condición, una vez hay sensibilidad dental los especialistas recomiendan cambiar de hábitos y comportamientos alimentarios, tener un cepillado suave, no excederse en su frecuencia y cuidar del sistema gastrointestinal. Además, en caso de ser necesario y según el caso de cada paciente, Aristizábal sugiere hacer injerto de encía para ponerla en posición o restaurar los cuellos de los dientes que han perdido estructura..