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millones 989 mil 570 víctimas del conflicto están registrada por la Unidad de Víctimas.
Como un balde de agua fría cayó la propuesta de un congresista del Centro Democrático de trasladar cerca de 2 billones de pesos destinados para la implementación de la paz a atender la emergencia generada por el coronavirus.
“Parte de los recursos, que hoy son cerca de 8 billones de pesos destinados a cumplir los acuerdos de La Habana, vayan a cubrir y ayudar esta crisis del covid-19. Necesitamos más ventiladores, más mercados para poder ayudarles a todos los colombianos. Ojalá podamos utilizar esos recursos para que no se genere más desempleo y se pueda ayudar a miles de colombianos”, expresó ayer el representante a la Cámara, Edward Rodríguez.
El argumento del representante es que en este momento el país necesita de la solidaridad de todos y “todos ponen” porque se trata de salvar vidas.
No cayó bien la propuesta
La propuesta del representante a la Cámara no cayó bien entre otros congresistas, el partido Farc y hasta en los movimientos de víctimas.
Una de las primeras personas en pronunciarse fue la representante a la Cámara Juanita Goebertus, congresista que participó en la construcción del acuerdo de paz y que fue asesora del gobierno del expresidente Juan Manuel Santos en la mesa de negociación en La Habana, Cuba.
“Se les olvida que el 73% de esos recursos son para campesinos y el 10% para víctimas. Lo que hay que hacer es acelerar la implementación”, expresó Goebertus.
A su turno, el excombatiente de las Farc y ahora representante político de esa colectividad, Pastor Alape, aseveró que desfinanciar el Acuerdo es otra de las formas de darle fin y hacerlo trizas. “Ahora bajo pretexto de la pandemia aspiran recortar más recursos, seguro que para financiar a grandes empresarios. Idea del representante Edward Rodríguez es un disparate”, expresó.
¿Qué dicen las víctimas?
La propuesta de restarle recursos a la implementación tampoco fue bien recibida en las víctimas del conflicto armado consultadas por EL COLOMBIANO. Para ellas, quitarle recursos a la implementación, es devolverlas en el tiempo a las peores épocas de la confrontación armada.
Edgardo Flórez, miembro de la Veeduría del Acuerdo de Paz, expresó que las víctimas nunca van a estar de acuerdo con que falten recursos, por el contrario, sostiene que se deberían inyectar más para que lleguen al campo y cerrar la brecha entre ciudad y agro.
“Todos estamos afectados, es cierto, pero las víctimas somos las que vivimos el día a día. La esperanza estaba puesta en el Acuerdo y nos la jugaron. Por ejemplo: ¿dónde está el banco de tierras para el campesinado? Para nosotros la esperanza es que se implementen los Planes de desarrollo con Enfoque Territorial, PDET, y eso no ha pasado o va muy lento”, precisó Flórez.
A su vez, Aicardo González, víctima de las Farc en Putumayo enfatizó en que el campesinado colombiano, en su mayoría afectado por las confrontaciones durante 56 años, es un campesinado pobre “y vemos en esa implementación una forma de salir de esa pobreza, histórica por demás”. González indicó que quitar recursos es otra forma de revictimizar a los 8 millones de víctimas que tiene el país.