Una compra de votos tecnificada y sistematizada. Esto fue lo que encontró la Fiscalía en el allanamiento que realizó a la sede de la recientemente electa senadora Aida Merlano, en Barranquilla. Hoy se conoció la suspensión por parte de la Procuraduría por estos actos de corrupción.
A pesar de haber cursado la pasada legislatura como representante, su nombre era más bien desconocido en la mayor parte del país. Si al caso, sonaba en los círculos conservadores como la fórmula del veterano Roberto Gerlein en 2014. Sin embargo, cuando uno de los grandes apoyos del senador, su hermano Julio Gerlein, decidió que la apoyaría para que diera el salto al Senado para que le diera nuevo aire a ese asiento, llegó a los oídos del país como la persona que iba a jubilar al “eterno” político.
La fórmula funcionó, pues al asiento llegó con 73.250 votos. Sin embargo, pocas horas después la Fiscalía reveló que Merlano había aceitado su victoria con una compra de votos sustentada en una compleja red.
El voto se pagaba a 40 mil pesos, pero el compromiso no era suficiente para la red de Merlano. Tenían un sistema de modo que cada líder encargado de atar los votos estaba identificado y podía a su vez, comprobar cada voto con dos formatos. Una acta de compromiso y uno de seguimiento.
De hecho, en la requisa a su sede de campaña se encontraron 260 millones de pesos en efectivo, información electoral, armas y mercados.
Cada líder verificaba que el voto comprado hubiera ocurrido exactamente como se planificó grapando a cada certificado de votación un papel con un código QR (bidimensional) que llevaba el dato del municipio, el nombre y el líder que ató el sufragio. Este era un requisito previo para cobrar el dinero.
Nacida en Barranquilla, está desde los 15 años militando en el Partido Conservador. En 2011 llegó a la Asamblea del Atlántico con la mayor votación de la región.
Luego, dio el salto al Congreso como representante de este departamento. En su labor legislativa presentó siete propuestas, de las cuales se archivaron cuatro y tres siguen en tránsito.
Entre sus participaciones, resaltan la intención de crear una cédula militar, declarar el agua de panela como patrimonio gastronómico y exaltar la obra musical del cantante vallenato Diomedes Díaz.
Tras resultar frustrado el siguiente salto en su carrera, la de Merlano será la primera silla vacía de la actual legislatura.