El grupo ya completaba 24 horas perdido en los Cerros Orientales de Bogotá cuando los tres primeros jóvenes lograron descender de Monserrate y encontrarse con sus padres.
Omar Rodríguez los examinó de pies a cabeza y se alegró al verificar que estaban completamente sanos, pero sufrió una vez más al ver que en ese primer grupo de rescatados no estaban sus tres hijos, quienes salieron a la expedición y se perdieron por más de 30 horas en el bosque.
La incertidumbre empezó con una aventura corta que duraría alrededor de mediodía de este domingo 17 de diciembre, cuando 10 jóvenes amigos que se conocían de la localidad de Kennedy salieron de sus casas a eso de las 5:00 a.m. y emprendieron la ruta hacia Monserrate, un reconocido cerro de Bogotá al que acuden turistas y caminantes para pasar el día.
Pero el caos empezó pronto, “ellos debían llegar a las dos o tres de la tarde, pero posiblemente tomaron una ruta desconocida y desde ese momento perdimos contacto”, contó Rodríguez, quien estuvo a punto de perder a tres miembros de su familia en ese grupo de adolescentes perdidos que preocupó a todo el país.
En efecto, los 10 jóvenes se aventuraron por un supuesto atajo que conocía uno de ellos para salir más rápido del bosque, pero el camino terminó perdiéndolos en un terreno de difícil acceso del que era muy difícil regresar al punto de origen o a cualquier acceso.
Entonces comenzó el desespero. Los celulares no tenían señal y la noche ya hacía de las suyas: con la escasa luz de la luna y el frío típico de la ciudad, los jóvenes más pequeños del grupo empezaron a sentir que estaban en riesgo de muerte.
Finalmente la única y milagrosa llamada ocurrió a las 7:30 de la noche. El 123 recibió el pedido de auxilio de unos adolescentes que estaban perdidos en el bosque de Monserrate y que alcanzaron a enviar una ubicación en tiempo que sirvió para lanzar los dos primeros frentes de búsqueda.
De inmediato, las autoridades desplegaron todos los equipos de reacción inmediata que, para este lunes, alcanzaron a ser 100 socorristas –80 de la Fuerza Pública y 20 de los bomberos–, tres drones y varios perros de rescate.
Pero las condiciones climáticas no ayudaron y, en una sola noche, los equipos tuvieron que abandonar la zona dos veces debido a las fuertes lluvias que ponían en riesgo la integridad de los expertos. “Si ellos tuvieron que salir del bosque, ¿cómo pueden estar nuestros hijos allá?”, se preguntó una de las madres preocupada por la sobrevivencia del grupo de adolescentes.
Pero la esperanza llegó al mediodía de este lunes 18 de diciembre cuando un primer grupo de tres jóvenes bajó por su propia cuenta y contó algunos detalles que ayudaron a reenfocar la búsqueda al costado sur del cerro.
Luego, a eso de las 3:30 p.m., otros seis jóvenes fueron hallados por el grupo de bomberos y llevados a centros asistenciales.
La última de las desaparecidas, una joven menor de edad, fue aplaudida mientras salía de la montaña cargada en camillas por varios de los socorristas.
Temblando del frío “y con un poquito de hipotermia”, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, confirmó que los 10 jóvenes fueron hallados con vida y fuera de peligro y que así terminaría la angustia de las familias y del país.
“Nuestros senderos de los cerros orientales son bellísimos y están señalizados. No se desvíen por favor”, concluyó la mandataria.