Sacar a los caballos de la policía de la protesta social, esa es la petición que radicó la Procuraduría General de la Nación ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. El objetivo del Ministerio Público es preservar la vida, salud e integridad de los equinos.
“El uso de los caballos como herramientas disuasorias en marchas y protestas sociales ha provocado que en varias oportunidades resulten heridos, situación que vulnera lo consagrado en la Ley 1776 de 2016, la cual señala el deber del Estado de proteger a los animales y la prohibición de causarles cualquier tipo de sufrimiento injustificado”, señaló el órgano de control.
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La pretensión de la Procuraduría es que los caballos dejen de ser utilizados por la fuerza pública en medio de manifestaciones públicas. Sin embargo, aclaran que su intención es que los equinos sigan al servicio de las comunidades y de los carabineros en zonas rurales o parques naturales.
La Policía, por su parte, indicó que ninguno de sus uniformados a atentado contra la integridad de los equinos y que han sido los ciudadanos exaltados quienes los agreden. En todo caso, la institución indicó que ninguno de los caballos ha sufrido lesiones de gravedad.
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“No se trata de prohibir la crianza del uso de caballos por parte de la Policía Nacional para todas aquellas actividades en la cuales no exista peligro para su integridad, sino que se prohiba su utilización exclusivamente para la vigilancia y control de manifestaciones públicas, en cuanto el riesgo que representa para el animal verse convertido en un objetivo de los ataques de marchantes violentos”, se lee en el concepto del ente de control.
En todo caso, la Procuraduría señaló que su petición se hace bajo el principio de precaución. Añadieron que la fuerza pública dispone de otros mecanismos más efectivos para hacerle frentes a los disturbios durante la protesta social.