Luego de una reunión entre el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, y la Procuraduría General de la Nación, con el fin de evaluar hasta cuándo podría prestar servicios de formación técnica al país, el organismo de control alertó sobre la posible suspensión de los servicios de formación y funcionamiento, situación que podría llegar a afectar a más de ocho millones de aprendices en todo el país.
El contrato que permite al SENA seguir operando e impartiendo su formación técnica, se vence este próximo 31 de julio de 2023, y la entidad todavía no cuenta con una hoja de ruta clara para atender la crisis que significaría que este instituto interrumpiera sus clases y programas de formación.
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Según explicó el organismo de control, a través de un comunicado, una de las organizaciones públicas con las que cuenta el país, y que ha impactado de manera positiva a cientos de colombianos a lo largo del territorio, se debe a que el proceso de licitación actual con el que cuenta la entidad dedicada a la formación para el trabajo, está suspendida, y el número de adiciones que tenía permitidas, alcanzó su límite. A ese panorama también se le suma la falta de claridad frente a la disponibilidad presupuestal para continuar financiando su operatividad.