La razón detrás de la decisión del presidente Gustavo Petro de alargar su estadía un día más en Francia era supuestamente una reunión con altos directivos de la compañía Dassault Aviation, una de las empresas en puja para hacerse al millonario proceso para renovar la flota de aviones de combate de la Fuerza Aérea. Sin embargo, este lunes se conoció que tal encuentro nunca se realizó y no dejan de ser inciertas las razones del mandatario para extender su visita en París.
Aunque los comunicadores formalizaron su salida de los hoteles donde estaban hospedados el pasado viernes, tuvieron que buscar nuevamente dónde pasar la noche, mientras crecía la incertidumbre por el paradero del Jefe de Estado.
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Finalmente, se enteraron, a las carreras, que Petro se quedaría un día más para supuestamente tener la reunión con la empresa detrás de los aviones Rafale.
El negocio comprometería recursos por 678 millones de dólares y había quedado en veremos a inicios de año, pues el Ministerio de Defensa dejó vencer el Conpes que permitía esas adquisiciones. No obstante, tras la reunión entre Petro y el presidente francés Emmanuel Macron, el pasado jueves, parecía que el asunto se había reactivado.
En su momento, Dassault Aviation fue una de las preseleccionadas por la Fuerza Aérea para hacer el negocio, por el que compiten empresas de Estados Unidos, Suecia y España. No obstante, ahora trascendió además que la decisión de la compra de los aviones se tomaría solo hasta final del Gobierno.
El negocio estaba planteado para adquirir 16 cazas inicialmente, con un valor cercano a los $15 billones, pero el Gobierno replanteó esa posición y bajó las pretensiones a cuatro el año pasado, y solicitó un plazo de financiación de 10 años.