“Lo que te estoy diciendo, Laura, es que ese tratamiento (...). Y ayer el presidente: ‘No, no, es que tengo afán’. Ajá, marica, yo hice cien reuniones (...), 15.000 millones de pesos, es más, si no es por mí, no ganan”, expresó el en ese entonces embajador a Sarabia, advirtiendo que en caso de que dichas situaciones lo hicieran enojar, “nos caemos todos”.
En medio de esas conversaciones, el tono subió y cada vez las amenazas fueron más directas, incluso habló de que todos podrían caer a la cárcel por las revelaciones que él podía hacer.
“No es mamando gallo, no es amenaza, porque tú me conoces. Yo no me voy a dejar mamar gallo, Laura, te lo juro por la vida de mis hijos que no pasará nunca, nos hundimos todos, nos acabamos todos, nos vamos presos, acabamos toda la hijueputa verga”, se escuchó en dicha conversación.
En aquel momento, el embajador colombiano en Venezuela expresó estar aburrido en el cargo, algo que le manifestó a Sarabia en medio del diálogo. “Tú fuiste la que me ofreció algo en el Ministerio del Interior, no había nadie mejor en el planeta Tierra, nadie te ayudaría más que yo. (...) Entonces, búscame una solución rápida, la que sea”.
Tal vez fueron estas advertencias lo que hicieron que después de que Benedetti dejara su lugar en Venezuela, fuera asignado en el mes de febrero como embajador de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El presidente Gustavo Petro decidió, a pesar de las críticas, abrir esta embajada para brindarle un puesto al excongresista. Ese despacho estaba cerrado desde el gobierno de Andrés Pastrana (hace más de veinte años) por un tema de costos.
Los audios aún siguen siendo investigados por la Fiscalía, quien ya ha llamado a declarar a Laura Sarabia, actual directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre).
Tras haber anunciado que entraría en un proceso de rehabilitación, el exembajador dejará su lugar ante la FAO para ser un asesor presidencial en la Casa de Nariño. Benedetti regresó en medio de un año prelectoral y con seis casos abiertos ante la Corte Suprema.