La Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional informó este viernes sobre la incautación de más de dos toneladas de cocaína. El cargamento estaba camuflado en carbón y se dirigía a Bélgica, pero fue interceptado.
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De acuerdo con lo que la Policía explicó, la institución utilizó “tecnología de última generación” para detectar el alijo de droga, que pesaba más de 2.400 kilos y se encontraba impregnado en carbón coque.
El material era convincente. A simple vista no era posible distinguir qué era carbón propiamente y qué era cocaína. Sin embargo, la rápida atención a la actividad sospechosa permitió activar protocolos técnicos que luego terminaron en un golpe al Clan del Golfo.
El general William Salamanca, director de la Policía, indicó que, luego de la incautación, “la investigación inicia acá”, por lo que aún no hay personas capturadas. Colprensa le pidió profundizar sobre cómo sabía que la organización criminal remitente fue el Clan, pero se limitó a responder que “conocen sus andanzas”.
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Entre las investigaciones que siguen, dijo Salamanca, se encuentra el establecer quiénes eran los destinatarios. La información de inteligencia hasta el momento solo ha podido determinar que, luego de Bélgica, la droga se iba a esparcir por España, Portugal y Francia.
El valor de las casi tres toneladas de coca era de diez millones de dólares. Pero, según Salamanca, “podría ser mucho mayor”, teniendo en cuenta la moneda europea y las dinámicas de su mercado ilícito.
La historia sobre el descubrimiento, de acuerdo con Salamanca, empezó en Barranquilla (Atlántico) con “un solo policía”, quien encontró parte del cargamento, lo vio sospechoso y lo envió hasta el Centro de Tecnologías contra el Narcotráfico. El agente “será reconocido”, anotó el general.
El Policía permitió que comenzará una inspección desde el 30 de noviembre. La sospecha se fundamentó, primero, en que “no es común la exportación de carbón en contenedores”, como señaló un comunicado de la Policía.
El análisis en ese momento tardó seis horas. A partir de allí, se recolectaron algunas muestras y se enviaron al Centro, donde funciona el laboratorio forense de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín).
El Centro de Tecnologías, ubicado en Bogotá, envía una alerta por la “mezcla extraña”. El general Salamanca explicó que el mensaje fue como “cuidado, hay que revisar muy bien la carga”. El comandante del puerto barranquillero entendió el llamado de atención.
Cuando el director recibió los resultados, que daban positivo para clorhidrato de cocaína, ordenó revisar el resto del material. Una parte de él estaba “rocoso, fuerte” y era carbón, pero otra parte era “flexible”, lo que daba cuenta de su contaminación.
El cargamento, finalmente, fue incautado. Fue “un golpe en el corazón del Clan del Golfo”, expresó el director Salamanca. “La Policía Nacional de Colombia evitó que 7’359.000 dosis llegaran a las calles europeas”, comunicó la entidad.
Se trata del caso número 23 de incautación de cocaína mezclada en otros productos, como carbón, café o frutas, para ser exportada este año. Fueron ocho en Cartagena, siete en Barranquilla, seis en Buenaventura y dos en Santa Marta, para un total de más de cuarenta toneladas decomisadas en 2023.