La hoja de vida del periodista y exconcejal de Bogotá, Hollman Morris, volvió a tomar fuerza para ocupar un lugar clave en el equipo de gobierno de Gustavo Petro, tras protagonizar varias polémicas que lo distanciaron en el escenario político y electoral del hoy jefe de Estado.
Morris volvió a sonar con fuerza en las filas del petrismo gracias a la posibilidad de que gerencie el Sistema de Medios Públicos de la Nación, RTVC, y se asegura que es cuestión de días para que se haga el anuncio de su llegada para entrar a liderar la central de medios del Gobierno.
El también excandidato al Senado por la lista de Fuerza Ciudadana no ha sido ajeno a polémicas en el ámbito profesional y personal, y pese a que ha estado en el ojo del huracán, señalado de entregar contratos irregularmente en Canal Capital, ahora suena para dirigir RTVC.
Una de los casos que más lo puso bajo la lupa de la opinión pública fue el de la firma de un contrato en Canal Capital para realizar 140 programas de televisión, hecho que fue denunciado en el Concejo de Bogotá y que hizo que la Personería le abriera una investigación.
La queja por este contrato la elevó Iván Darío Serrano, en julio del 2013, después de que el concejal de la capital por el Partido de la U, Javier Palacio, denunció en esa corporación la firma de ese contrato, lo que acompañó de un comunicado de prensa de 13 folios.
En ese entonces Palacio señaló que Morris, en su calidad de gerente presuntamente subcontrató a Rafael Poveda Televisión para realizar la preproducción y producción de esos 140 programas de televisión que buscaban divulgar las actuaciones de los concejales.
Al respecto, el concejal acusó a Morris de ser el presunto responsable de la provocación de un posible detrimento patrimonial, debido a que Canal Capital contrató por 950 millones de pesos y subcontrató a Rafael Poveda Televisión por 542 millones de pesos.
Pese a la gravedad de los señalamientos, la Personería de Bogotá determinó en un fallo de septiembre de 2015 que el canal podía celebrar “todo tipo de contratos”, incluyendo también los que están sujetos al régimen del derecho privado, por lo que decidió archivar la investigación.
Esa no ha sido la única polémica que ha protagonizado Morris, ya que en enero de 2019 su esposa, Patricia Casas, reveló que lo llevaría ante la justicia para que respondiera por presunta violencia intrafamiliar, alegando que el entonces concejal no respondía por sus responsabilidades.
Según Casas, en ese momento Morris presuntamente la hizo sufrir violencia económica, psicológica y física. Al respecto señaló que se sentía “asfixiada económicamente”, ya que se había visto obligada a enfrentar deudas, cobros jurídicos, cortes de luz e incluso había pasado hambre.
Casas llevó su denuncia a la Fiscalía y además le lanzó duras críticas a Morris. “Para mí no es coherente que uno marche por la educación pública pero su hija no tenga cómo estudiar, que uno marche por la integridad de las mujeres pero no las respete”, dijo la mujer en la W.
Y esa no fue la única denuncia contra Morris, ya que la periodista María Antonia García de la Torre también lo llevó a la Fiscalía en septiembre de 2019, cuando lo denunció por el supuesto delito de acto sexual violento.
García de la Torre aseguró que había sido acosada por Morris, quien presuntamente la obligó a besarlo. Según la periodista, los hechos se registraron en 2011 en Madrid, España, cuando ella trabajaba para el diario El Mundo y se interesó por un documental de Morris.
Este proceso contra el excandidato al Senado y a la Alcaldía de Bogotá por supuesto acto sexual violento fue archivado por el ente investigador en agosto de 2021, pero la periodista insiste en los hechos y ha asegurado que pedirá que se reabra el caso o que lo investigue la justicia española.
Contratos a dedo con la alcaldía de Daniel Quintero
Morris también ha sido contratista con Telemedellín a través de “medios de comunicación” que parecen ser ficticios y que fueron contratados para publicidad de la Alcaldía de Medellín en sus redes sociales y página web.
A pesar de que recibió el contrato, nunca apareció dicha publicidad. Esta contratación se hizo por medio de Fipu (Federación Internacional de Prensa de los Pueblos), cuya publicidad estaba a cargo de “Contravía”, un medio que es propiedad de Morris.
Además, por medio de Programar TV, con quien fue su pareja sentimental Mary Janneth Gutierrez (a quien Petro intentó nombrar como ministra de las TIC) contrató con Telemedellín para hacer la serie “Made in Medellín” por unos 455 millones de pesos.
EL COLOMBIANO reveló que quién “patinó” ese contrato en La Alpujarra fue Morris. “Él venía a la ciudad a tramitar cosas y se reunía en la Alcaldía con María Camila Villamizar (exsecretaria de Gobierno). En este caso ocurrió lo mismo. El tema se escaló a Telemedellín a través de la gerente de entonces, Mabel López”, le dijo una fuente anónima a este diario.
Cabe aclarar que Programar es dueña de Tercer Canal, donde Morris pasa sus informes periodísticos. Por otro lado, Gutiérrez y Morris fueron denunciados por presuntamente desalojar un edificio en Bogotá en la localidad de Chapinero para convertirlo en un parqueadero.
Dicho proceso de desalojo contó con miles de irregularidades que fueron denunciadas por las víctimas, pues un día normal llegaron al edificio, donde hallaron una reja de metal instalada y varios vigilantes de una empresa privada para que nadie ingresara al lugar. Según los denunciantes, durante el desalojó asistieron Morris y Gutiérrez sin orden de desalojo.
Actualmente, la Fipu sigue siendo contratista de la Alcaldía de Medellín para emitir publicidad de la administración municipal, a pesar de las denuncias de que no existe dicha publicidad contratada.