Las visitas de Enilce López a centros hospitalarios del Caribe se volvieron tan frecuentes en los últimos seis años que pocos vaticinaron que la de este 4 de enero sería la última. Desde ese día permanecía internada en la Clínica de la Costa, en Barranquilla. Sin embargo, al filo de la medianoche del sábado –pasadas las 11:00 de la noche–, tuvo una falla multisistémica y casi dos horas después, sobre las 12:48 del domingo, la matrona de los juegos de azar falleció a los 72 años, dejando tras de sí una estela de ilegalidad, criminalidad y controversia.
Desde 2018 su defensa expuso que padecía casi una veintena de dolencias derivadas de un cáncer pulmonar y cervical contra el que luchó sus últimos años. De ellos heredó dificultades respiratorias, hipertensión, desnutrición –se dice que murió pesando apenas 34 kilos–, cadiopatías e inclusive una depresión.
La polémica empresaria del chance –otrora célebre por su imponente presencia y una cabellera que siempre lucía impecablemente roja–, pasó sus últimos años de vida en camas hospitalarias entre cables, sondas y toda suerte de aparatos. Cada tanto era común que se conocieran fotografías que ponían de presente –a propósito o no– el cada vez más deteriorado estado de salud de quien llegó a ser considerada una de las mujeres más influyentes, pero también temidas, del Caribe.
Desde 2006, cuando fue capturada por lavado de activos, su verdadero estado de salud fue objeto de controversia y cuestionamiento. Desde su seno familiar hubo quienes insistieron que mientras estuvo recluida en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá intentó ser envenenada por otras reclusas, lo que le causó aparentes afectaciones en órganos como su hígado o riñones.
Si bien nació en El Naranjo en Sucre, edificó su emporio en Magangué, en Bolívar. Desde allí, López –con apenas 25 años y de la mano del polémico empresario cartagenero de lotería y chance Jesús María ‘el Perro’ Villalobos–, montó el negocio que la catapultaría: Apuestas El Gato. La leyenda urbana señala que escogió ese nombre, que a la postre le valió su apodo, por cuenta de una mascota de color negro que rondaba su local.
El éxito fue tal que logró extender el negocio a zonas como Los Montes de María y Sincelejo. Su auge le permitió tener incidencia política y coincidió con la expansión del paramilitarismo, al punto que fue señalada de blanquear capitales del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso y hasta de ser amiga estrecha del narcotraficante Gilberto Rodríguez Gacha.
No obstante, lo que terminaría por convertirla en una figura nacional y, de paso, ponerla en los reflectores políticos y judiciales, fue una revelación realizada por el entonces congresista Gustavo Petro. El representante demostró que la ya controvertida “Gata” financió la primera campaña presidencial del expresidente Álvaro Uribe Vélez en 2002.
Pasadas dos décadas, al referirse a la muerte de la empresaria del chance, el líder del Centro Democrático defendió que nunca escondió esos aportes de campaña y que el dinero hacía parte de una “contribución superior, de varias empresas que cumplían con todos los requisitos, una de las cuales estaba vinculada a Enilce López”.
Tan polémica como su influencia política –suficiente para que su hijo, Jorge Alfonso López, fuera alcalde de Magangué, y su otro hijo, Julio Alfonso López, representante a la Cámara– fueron los rumores sobre su real estado de salud. Tras la acusación por lavado de activos y al alegar problemas médicos, “La Gata” fue trasladada a Santa Marta en 2007 y luego gozó del beneficio de casa por cárcel.
Si bien en un principio le impusieron una pena de nueve años de cárcel por su alianzas con el Bloque Héroes de los Montes de María, en 2011 fue condenada a 37 años de cárcel por el crimen del vigilante de un peaje llamado Amaury Fabián Ochoa Torres, quien fue asesinado en el año 2000 en El Carmen de Bolívar acusado de ser colaborador de las Farc. Al parecer, desde entonces arreció una depresión que la llevó a no comer y presentar desórdenes alimenticios que también le causaron otras dolencias.
Dos años después, la Corte Suprema de Justicia le puso lupa al asunto y en 2013 pidió revisar su condición, concluyendo que el cuadro de desnutrición que padecía podía ser tratado en un establecimiento carcelario. El diario El Heraldo de Barranquilla reveló que durante su paso por el Hospital Cari desde 2015, López contaba con lujos como una puerta blindada en su habitación, nevera, televisor y hasta un jardín donde hacía caminatas.
En medio de ires y venires por conservar el beneficio de casa por cárcel –ambientados por fotografías que se filtraban a la prensa y evidenciaban con crudeza su estado de salud–, hace casi un año, en febrero de 2023, un juzgado de la capital del Atlántico suspendió la pena contra la empresaria ante su cada vez más deteriorada condición médica.
Petro le ofreció ‘una vejez tranquila’ a cambio de perdón y reparación de víctimas
En 2009, en medio del hervor de la campaña que llevaría a la Presidencia a Juan Manuel Santos, el entonces candidato y senador del Polo Democrático desató controversia al ofrecerle a “La Gata” una vejez tranquila “debajo de un palo de mango, tomándose tranquila una cerveza bien fría, rodeada de sus nietos”. Lo anterior, durante una correría en Magangué en la que condicionó los beneficios si llegaba a ser presidente a cambio de pedir perdón y reparar a sus víctimas. No sería el único lazo que uniría al hoy presidente con la condenada.
En 2022, en plena campaña, de la mano de Roy Barreras y Alfonso Prada, al bus del petrismo se subieron fichas del combo de “La Gata”. En febrero de 2023, ya con Petro en el poder, hubo polémica luego de que el condenado Luis Alfonso López, hijo de Enilse López, recobró la libertad tras ser delegado como gestor de paz. Finalmente la designación no se concretó. Hoy, mientras paga casa por cárcel, López pidió permiso para ir al funeral de su mamá.
Los casos contra Enilce lópez
1. En 2006 fue capturada por lavado de activos. Estuvo recluida en una cárcel de Bogotá y en Santa Marta.
2. Fue condenada a nueve años de prisión por sus nexos con el Bloque Héroes de los Montes de María.
3. En 2011 fue condenada a 37 años de cárcel por el crimen de un vigilante a manos de paramilitares.
4. Era investigada por el asesinato de Nunilia Ester Collazos Díaz, ocurrido en 2001 en Magangué (Bolívar).