Una caravana con motos y los integrantes de la guardia indígena acompañaron los dos comuneros asesinados por las Farc el pasado miércoles cuando desmontaron una valla alusiva al aniversario de la muerte de Alfonso Cano.
El féretro del indígena Daniel Coicué fue llevado a la vereda San Francisco donde trajeron el cadáver del otro comunero Manuel Tumiñá para la misa en la que se reunieron ambos resguardos.
La celebración eucarística se celebra en la mañana de este sábado y después, cada uno de los comuneros serán enterrados en el cementerio de Toribío y de San Francisco.
En la marcha, la guardia indígena lanzó arengas y manifestaron una vez más que seguirán en sus territorios con resistencia pacífica.
“La comunidad indígena está indignada por el asesinato y lo único que quieren es estar en sus territorios en paz y con tranquilidad”, expresó Miller Correa, secretario Gobierno de Toribío.